¡Mamá se va de concierto!

... Y qué más da, si son cosas de la edad... Pero no cosas de esta edad no, sino de esa otra edad, esa en que inocencia e ilusión se mezclaban en un cocktail dulce y explosivo a la vez, con las ganas de saber, de conocer, de experimentar...

...Que éramos unos niños en este jardín,
lloriqueando en las tardes de Abril,
sobre la hierba con la espalda cansada
y nuestros ideales muy lejos de aquí...

Sí, no hay duda, son ellos. ¡Modestia Aparte!, después de 25 años y con las mismas ganas, y unos pocos más de años, arrugas, canas e hijos, celebraban este aniversario con un gran concierto, lleno de amigos cuyas canciones han significado tanto durante una etapa de nuestras vidas... Una etapa que recuerdo con un cariño inmenso, y a la que me asomo a través de aquellos ojos llenos de inocencia que descubrían el mundo muchas veces a fuerza de palos, de lágrimas, de risas, de fracasos y por qué no decirlo, también de grandes éxitos.


No estaban sólos, les acompañaban en semejante evento: Danza Invisible, Melokos, Un pingüino en mi ascensor, Siniestro Total, Taxi... Y alguno más que me dejo seguro en el tintero...

Por dos horas, Mamá Burbujita fue de nuevo aquella niña que se hacía mujer siempre cantando al amor, hechizada por la luna que alumbraba aquellas noches de fiestas, risas, copas y amig@s.

¡Gracias amiga!. Gracias por tentarme a salir por una noche y regresar a aquellos días. Por tentarme a salir un jueves de casa y volver a saltar y bailar como antaño, al ritmo de los que nos eran tan Grandes en esa época... ¡Cómo me alegro de haber dicho SÍ! De haber dejado a un lado por un día el sueño, el cansancio, el trabajo y haber corrido a "la Disco" a revivir otros tiempos...


Gracias Papá Burbujita por cuidar también del bombón en mi ausencia, y darle la ración doble de mimos que reclamaba y hacer que no haga falta conseguir canguro!



Hoy hay resaca, y no es de alcohol...
Hoy hay resaca de voz, de espalda, de pies y también de nostalgia.
Pero eso sí, la sonrisa no se borra de mi cara, deseando ya ver a la venta ese disco-vídeo que dejará guardado para el recuerdo esta gran noche!.

Happy Birthday Honey!


Tengo un compañero en el trabajo que ya no celebra los cumpleaños.
Celebra su santo porque dice que llegada cierta edad es algo que no debe celebrar...

A mí gusta que cumplas años.. todos los del mundo...
a mi lado y al lado de nuestra gordi.

Siempre que se acerca el cumpleaños te sientes inquieta, contenta, quieres
que todos los sepan que  "es tu día"... Es algo mágico y eso me encanta...

Un año más sobre las espaldas... 
y pensarás...
¿Me pesará, podré levantarme?

Pero no son los años los que doblegan tu espalda...
!es burbujita enganchada a la teta!

Papá y la bebé te desean un muy feliz día...
!Por muchas celebraciones más! 
!Por muchos años mas!

Cada día te queremos un poquito mas...
¿como lo haces mamá burbujita?
MUACK! MUACK! MUACK! MUACK!
PA! PA! PA! PA!



El espejo del alma

Dicen que la cara es el espejo del alma. Hoy es para mi, más cierto que nunca.

Al llegar al trabajo esta mañana, una de las primeras cosas que me han dicho es:

"Madre mía Ángeles...! ¡Qué cara tienes!. Tienes la misma cara que si hubieses estado toda la noche de fiesta, y te hubieses venido de empalme directamente al trabajo."

Nada más lejos de la realidad, he pensado yo... Curiosamente esta noche, Paula sólo se ha despertado un par de veces para tomar tetita y prácticamente ni ha abierto el ojo para ello. Parece que por fin, bronquiolitis, otitis y demás itis que nos han acompañado los últimos días, van dejando paso a la salud y "buen" descanso, y digo "buen" entre comillas porque nuestro descanso sería la tortura de muchos...

Vagamente, mientras daba cuatro cepillazos a mi pelo, me miré al espejo esta mañana. No me paré, por falta de tiempo y sobre todo de ganas, a mirar la cara que llevaba.

Pero así, tal como ven mi cara los demás, así está mi alma. Agotada, cansada, triste, muy triste hoy, y también algo enfadada, por qué no decirlo. Creí que no llegaría el momento de tener que escribir algo así, pero en días como hoy, siento que no puedo más. Mi cuerpo está diciendo "BASTA YA", mi mente también.

Sufro día tras día al separarme de mi pequeña e intento cuando llego a casa, suplir todo el tiempo que no nos tenemos los unos a los otros con todo el cariño, todas las caricias, los abrazos, los besos que no nos hemos dado durante esa parte del día. Le robo ese tiempo a cualquier cosa que también debería hacer, como la limpieza de la casa, la ropa y hasta mi propio cuerpo. En los últimos meses lo único que hago para mi misma es ducharme de manera rápida y fugaz. No me quejo de esto, lo hago porque quiero y porque en este momento de mi vida, me llenan más el cariño y amor de los míos que llevar mis cejas perfectas y el pelo retocado cada día.

Soy una buena persona, me preocupo por el bienestar de los demás, los que tengo cerca, y los que no lo están tanto. Intento hacer todo, lo mejor que puedo y que sé. Y aún así, las discusiones en casa como las de hoy me dejan sin saber muy bien de dónde y por qué me llegan las acusaciones. Pero el caso es que me van minando física y psíquicamente.

Las últimas semanas, por no decir los últimos meses, están siendo muy duros. No me acabo de adaptar a separarme de Paula, y quizá por este motivo esté descuidando otros aspectos de mi alrededor con la vana esperanza de que las horas separadas hagan la mínima mella posible en las vidas de Paula y mía, en su personalidad y en su futuro. Y hasta ahí, y ni un milímetro más, es la parte de culpa que estoy dispuesta a asumir. Siempre, insisto, SIEMPRE me pongo en la piel del que tengo al lado, y más aún si es alguien a quien quiero.

El caso es que lo físico y lo anímico se pelean y se dañan mutuamente en mi cuerpo últimamente. Y temo no tener esa facilidad para reparar lo psíquico, de la que gozo para curarme y repararme del cansancio, los dolores, las contracturas, el dolor de ojos y la pérdida de peso.



Como digo, son días duros. La peque ha estado más malita de lo que venían siendo los simples catarros que pasaban por nuestra vida sin pena ni gloria, y no soporto verla enfermar. Hemos ido de médico en médico viendo impotentes, como le tenían que poner ventolín con una mascarilla mientras le aspiraban mocos con una sonda para testar el maldito virus respiratorio sincitial, que ahora ya conozco más que a mis vecinos.

Supongo que la rabia, la impotencia, el cansancio y el malestar se han mezclado explosivamente unos con otros y los de unos con los de otros hasta estallar.

Espero y confío en que pasada la tormenta llegue la calma como casi siempre pasa...








...Y medio año después, y haciendo recuento...

Hoy, 29 de Mayo, y medio año después de aquel día en que Paula venía a este mundo, lo recuerdo todo en mi mente como si hubiese pasado mucho más tiempo, pero a su vez, se me han pasado volando estos seis meses, que si tuviese que reducir a una sola palabra, sin duda sería Amor.

Pero en este post le quería dedicar a enumerar tantas y tantas cosas que ahora tengo y antes no tenía, otras tantas que antes tenía y ahora no tengo, y un montón de cosas que ahora sé y antes no sabía.

- Tengo una princesa de seis mesecitos que es la cosa más bonita que hay en este planeta, y que antes de que estuviera en nuestras vidas, nunca imaginé que pudiese llegar a querer tanto.
- Tengo un papá de Paula que ya tenía, pero que ha dado y no deja de dar tanto la talla como pareja y como papá, que no le puedo querer más.
- Tengo una capacidad digna del mejor de los cantautores, para inventar y transformar nanas y canciones, que sólo hablan de mi princesa.
- ¡Tengo mucho, mucho sueño! y una fuerza sobrehumana que hace que pegue un brinco ante el primer suspiro de la bebé en medio de la noche.
- Tengo siempre las lágrimas a flor de piel, y lloro mucho más todavía que antes, y sobre todo si me entero de alguna injusticia cometida con los niños.
- Tengo siempre ganas de reír, bailar y jugar con mi pequeña, y cuando me enfado por algo o con alguien, sólo tengo que mirar su carita para que se me pase todo de un golpe!.
- Tengo y leo una pila de libros sobre embarazo, crianza, lactancia, bebés,... y ¡nunca tengo suficientes!. ¡Siempre quiero más!.
- Tengo muchos más conocimientos que antes sobre crianza, sigo un montón de blogs que hablan de ello. Y he descubierto que hay todo un mundo en internet en torno a la Crianza con Apego, que me ha hecho ver que no estoy sola en muchas de las cosas que pensaba. ¡Y cada día más y más!.
- Tengo muchas más ganas si caben, de dedicar mi formación y experiencia a todo lo relacionado con la crianza y los niños en general. Tener a Paula no ha hecho más que aumentar mis ganas de conocer todo lo que tiene que ver con sus necesidades, su pequeño mundo y su relación con nuestro gran mundo.
- Tengo más capacidad (aunque no toda la deseable) para que no me afecten los comentarios de otras personas sobre las "malas costumbres" con las que crío a mi hija.
- No tengo ganas de salir de noche.
- No siento esa necesidad de la que tanto hablan, de tener mi propio tiempo sin ella, ni de volver al trabajo, ni de tener eso que llaman mi espacio personal sólo para mi. Ahora mi espacio ya no lo concibo sin ella. Por suerte o por desgracia mi tiempo para mi sola volverá cuando ella empiece a reclamar el suyo para ella sola...
- He desarrollado una habilidad increíble para hacer todo tipo de cosas con ella encima o a mi lado. Depilarme las cejas, leer y escribir en el ordenador, cortarme o limar las uñas, cepillarme los dientes, comer! ja ja ja.
- Tengo una especie de sentimiento de nostalgia cada vez que veo una barriguita, y ahora que no me oye nadie, siento un poco de envidia sana, y me gustaría volver a sentir el embarazo de nuevo.
- Tengo dos pechos llenos de leche que son capaces de alimentar a mi bebé y luchar contra un montón de enfermedades.
- Tengo un super-poder  que nadie más en mi familia tiene, y es que cuando Paula tiene mucho mucho sueño, la cojo y mis brazos hacen que se acurruque en ellos y se le vayan cerrando los ojitos solos.


- Y desde hace muy poquitos días, podemos coger un pie, ¡y llevarnos el dedo gordito a la boca!. Pero eso sí, sólo el gordito, parece que los otros no nos gustasen... Los aparta y se chupa sólo el pulgar.


- Pero sobre todo, tengo la gran suerte de haber vivido la mejor experiencia que como mujer podría llegar a vivir. Ir creando poco a poco, durante 9 meses a mi niña, sentirla dentro de mi cómo iba creciendo, sentir cómo se abría paso a este mundo y haber estado a su lado día tras día, minuto a minuto, durante estos 6 meses. Es un regalo que me ha dado la vida y por el que merece la pena cualquier otra cosa.

A partir del mes que viene, será otro cantar... Ya no podremos estar todo el día juntas, pero estoy segura que nos haremos más fuertes todavía y lo superaremos!

¡FELIZ SEXTO CUMPLEMESES MI AMOR! ¡YA ESTÁS EN EL ECUADOR DE TU PRIMER AÑO DE VIDA!



¿Será cosa de la teta?

¿Será cosa de la teta que mi bebé ha pasado sin pena ni gloria por los virus y bacterias de toda la familia?.

El papá, que desde que Paula tenía un mes va de catarro en catarro y de gripe en gripe y tiro porque me toca, siendo cada vez más fuertes. Y la última, una infección de oídos y garganta interesante.

La tía (mi hermana) y prima (mi sobrina), con infección de garganta y fiebre desde hace dos semanas pasando bastante tiempo con nosotras. De ellas pasó a mi, y he tenido hasta hace unos días la garganta muy malita, aunque en mi caso no ha llegado a tanto. He llegado a estar muy preocupada pensando que le podía pasar a mi pequeña lo que fuera que me tenía tan mala y que hacía que me doliese todo el cuerpo... Pero no!, hemos conseguido mantener a los bichitos a raya!.

En fin, que mi gordita ha estado rodeada por todas partes. Porque aunque quieras protegerla, no puedes evitar que la toquen, o que respire el mismo aire que los demás; pero toquemos madera, ella ni se ha inmutado...

Y, digo yo... ¿Será cosa de que está tan protegida con las defensas que toma del pecho que no hay virus ni bacteria contra los que no pueda luchar mi niña?... Pues la verdad, me gusta pensar que sí!!


Me gusta pensar que soy capaz de crear algo tan bueno como la mejor de las medicinas, que hace a mi bebé la niña más sana y más fuerte de la familia!!!





Volvamos a la cultura de la Lactancia Materna. Por amor, por salud para el bebé y para nosotras, por ser más ecológica y en definitiva por un mundo un poco mejor.




Ofrecer, que no dar...

Pues resulta que se acerca cada vez más deprisa irremediablemente el momento de que Paula comience a ir a la guarde, porque mamá ya no puede alargar más estos maravillosos días que podemos  pasar juntas 24 horas (se acabaron vacaciones, lactancia, excedencia y todo lo habido y por haber...). Pero como este post no va de eso y no quiero ponerme a llorar de nuevo, vamos al tema que nos ocupa.

Y es que Paula estará lejos de mi desde las 8 hasta las 16:30 de la tarde (es todo lo que he podido reducir). Y como no le puedo dejar la teta para que se auto-abastezca, tenemos que empezar poco a poco a introducir otros alimentos para que mi pobre se pueda alimentar en mi ausencia.

Y como no pretendía darle de comer nada a Paula, a parte del pecho, antes de los 6 meses, pues hemos comenzado, tal como me dijo la enfermera en la última revisión, a "Ofrecer que no dar" otros alimentos. Así que después de su toma de pecho de media tarde, ayer le he ofrecido a mi niña una cucharadita de zumo de naranja de un vaso que me había preparado para mi.

Y como una imagen vale más que mil palabras...








Pues el resultado ha sido una cara muy muy rara, y unas "pedorretillas" para echarlo todo fuera. En la segunda cucharada parece que ha saboreado un poco más. Algo se ha bebido. Me mira extrañada (no sé qué pensará... je je).



De momento seguiremos esta semana ofreciéndole naranjita y alguna otra fruta, y la semana que  viene le ofreceremos una patatita con zanahoria aplastada... Que digo yo que algo tendrá que comer la criaturita mientras yo no esté...

En fin, que con mucha pena y un poco de sentimiento extraño parecido a la tristeza por mi parte, seguiremos con nuestra política de ofrecer y no dar porque no queremos perdernos ni un poquito de la teta!! Y es que nunca pensé que el momento de empezar con la alimentación complementaria lo viviría con un poquito de tristeza... Y no quiero que esto se pueda malinterpretar; me encanta que mi bebé evolucione y se haga mayor. Es simplemente que lo vivo como si fuese el comienzo de la ruptura de esa especie de cordón umbilical que nos une desde que cortaron el suyo cuando nació. Es raro, lo sé... Pero la lactancia me ha unido y me une a ella de una manera muy especial.



A demanda ¿por qué es tan difícil?

Llevaba tiempo con ganas de escribir este post, porque me ha llamado mucho la atención desde que nació Paula, lo que le cuesta a todo el mundo entender el significado de la expresión "Lactancia a libre demanda". Pero ¿por qué resulta tan complicado?. No lo entiendo. A mi cuando me lo explicaron no sólo lo entendí a la perfección, si no que de repente veía mucho más claro todo lo relacionado con la alimentación del bebé, era lo más normal, lo natural!.


Que el bebé coma cada vez que quiera. ¿Hay algo que pueda tener más lógica?. Además, como el pecho no es sólo comida, si no muchas otras cosas, igual o más importantes que la comida, lo ideal es que cada vez que se despierte o haga la más mínima protesta, lo primero a probar sea ponerle al pecho. Seguramente encuentre aquí lo que está necesitando en ese momento. Si no es así, no pasa nada, nos lo hará saber enseguida y podremos seguir probando. Así lo veo yo y así me ha funcionado siempre con mi niña.

Desde aquí me gustaría expresar lo mal que te pueden hacer sentir la familia, amigos, conocidos, y hasta desconocidos cuando se atreven a juzgar libremente cómo alimentas a tu hija. A mi me ha afectado mucho. Hay frases y comentarios muy desafortunados que en mi caso particular, hubo momentos en los que incluso me llegué a plantear si lo estaba haciendo bien. Ahora me alegro de haber sido fuerte, firme y de haber confiado no sólo en lo que me dictaba mi instinto, si no en todo lo que me había informado, documentado y leído al respecto.

Pero podría no haber sido así. Porque cuando se trata de la salud de tu bebé, todas las mamás queremos lo mejor y si todo el que te rodea te repite lo mismo, llega un momento en que te planteas si no serás tú la equivocada. A veces me cuesta mucho tener que nadar contra corriente a todas horas en lo que se refiere a la crianza de Paula. Afortunadamente, menos mal que el papá está de mi lado! Aunque yo creo que al igual que yo, en alguna ocasión tuvo dudas de lo que hacíamos. 

No me extenderé mucho más en mi caso concreto, que ya contaré con más detenimiento en el apartado que he  reservado para tal fin, "La Lactancia de Paula". 

Sólo quería dedicar esta entrada a dar ciertas claves de lo que debe ser la lactancia a demanda. Porque "a demanda" es "a demanda" y no cada 3 ó cada 2 horas, o que no pase de 4, o nunca antes de 2, o cualquier otra variación que implique mirar el reloj en algún momento. Y de verdad, se puede conseguir. Y se puede disfrutar.


Y es que precisamente esta es una de las claves para conseguirlo. Hasta luego reloj!!. No lo mires, ni al empezar, ni durante, ni al acabar, ni mientras duerme... De verdad, no lo mires. Sólo disfruta. 

A veces estará dos minutos, a veces estará media hora, a veces dormirá media hora, 15 minutos o 4 horas. ¿Y qué más da?. No es verdad que tenga que hacer la digestión, no es verdad tampoco que se vaya a sobrealimentar (son bebés, no son tontos), no es verdad que sea bueno para ellos seguir horarios estrictos. Nada de eso es lo mejor.

Lo mejor es que puedan estar en el pecho todo lo que quieran y necesiten. Y en condiciones normales, lo necesitan mucho. Pero yo, ahora que he leído mucho, pero mucho mucho sobre el tema, y que he conseguido una lactancia exitosa al 100%, puedo decir que lo mejor es disfrutar de esos momentos, disfrutarlos igual que los disfruta tu bebé, acariciándole, mirándole, observando cómo se relaja cuando está cerquita piel con piel. Es una experiencia inigualable. Una suerte que tenemos todas las mamás del mundo y que ninguna debería desaprovechar, sobre todo por opiniones ajenas, prejuicios sin fundamento y afirmaciones basadas en información obsoleta y sin ninguna base científica.

Puede llegar a ser muy difícil porque estamos muy condicionados por otros tiempos no tan lejanos, en los que se amamantaba cada tres horas y 10 minutos en cada pecho. Pero hay que romper con esto, hay que dejarse llevar y confiar un poco más en nuestros bebés y en su instinto, su instinto de mamíferos que somos. ¿O es que alguien le dice a un leoncito bebé cada cuánto tiene que mamar?. ¿Y a un chimpancé chiquitito?, nuestros parientes más cercanos evolutivamente hablando, ¿alguien se lo dice?. Pues no, entre otras cosas porque como va siempre colgado de su mamá, la tiene a mano para mamar cuando le venga en gana. Así sí que es fácil una lactancia a demanda!!




Anatomía de Grey colecha!

He sido una seguidora fiel de esta serie, que me enganchó desde sus primeros capítulos. Y ahora que estoy viendo la OCTAVA!!! temporada, el otro día me llevé una grata sorpresa que me sacó una gran sonrisa y me pareció una de las imágenes más bonitas y tiernas de la serie.

Y es que es el día de los enamorados, y el capítulo comienza con una escena de un beso en la cama que se dan  Derek Shepherd (el famoso Dr. Macizo) y Meredith Grey. Lo que te imaginas que se convierte en una escena de sexo entre los dos, que últimamente no tienen tiempo ni para mirarse, desde que adoptaron a la pequeña Zola, se convierte en que separan sus cabezas y aparece bajo ellos la cabecita de la pequeñina mientras ellos dicen: "Hay un bebé en la cama".

Sí señor, me encanta. Son médicos, cirujanos, guapos, con éxito Y COMPARTEN LA CAMA CON SU BEBÉ!!

Por una vez, y sin que sirva de precedente.... Tomemos ejemplo de las series!


Matronasur - Profesionalidad y Ternura



Siempre he disfrutado mucho de los preparativos (de todo, en general); de los de la boda, de los viajes,... Pero, sin duda, de los que más he disfrutado han sido de los preparativos durante el embarazo, esperando a que llegara Paula.

Por eso teníamos tanta ilusión en empezar las clases de Preparación al Parto. Eran una oportunidad de prepararte e informarte de todo lo relacionado con el nacimiento, con lo que llevábamos soñando tanto tiempo.

No buscamos ni comparamos en más sitios, puesto que nos parecía una buena idea tomar las clases en el propio hospital en el que íbamos a dar a luz, y así conoceríamos parte del personal que nos atendería en el gran día.

Ahora sé que fue una gran elección. No llevábamos ninguna idea preconcebida y eso es bueno, pero cuando empezamos el primer día, enseguida nos dimos cuenta que lo que nos contaban encajaba a la perfección con lo que nosotros pensábamos respecto al parto y la crianza. Se notaba en todo momento que apostaban por un parto humanizado, en el que la mujer es la protagonista, la que decide y es dueña de cómo quiere que transcurran las cosas. Otro tipo de parto es posible, distinto al que se viene ofreciendo de manera sistemática en los centros sanitarios. Hay otros métodos de alivio del dolor menos agresivos que la epidural para la mamá y el bebé, como pueden ser el yoga prenatal, del que nos dieron una clase muy bonita e interesante para que luego pudiésemos practicar todos los días en casa y el día del parto. Apuestan claramente por una crianza natural, con apego y con respeto, y eso es lo que te transmiten cuando te hablan de los cuidados al bebé en sus primeros días y primeros meses.

De todo esto, te das cuenta el primer día en la primera clase. Pero mucho más allá de las clases, te das cuenta según pasan los días, que detrás hay personas que además de grandes profesionales derrochan ternura y humanidad en todo momento. Están dispuestas a ayudarte y aconsejarte en todo lo que necesites, dentro y fuera de las clases; antes, durante y después del parto. De esto puedo dar fe. He sufrido alguna que otra complicación con mi episiotomía y algunas dudas con la lactancia, y cuando les he llamado me he sentido atendida con inmediatez, cariño y respeto.

En mi parto, que no fue todo lo natural y humanizado que seguramente sería deseable (pero ese es otro cantar), tuve la suerte de contar con Antonio y Alberto como matrones, que me atendieron con mucho cariño, mucha calma, quitando miedos y transmitiendo una paz que nadie sabe como necesitaba. Nada más nacer mi niña, Antonio se tomó su buen rato en enseñarme cómo era la mejor forma de iniciar cuanto antes la lactancia y las mejores posturas para las dos. Funcionó a la perfección, desde el primer día.


Lo cierto es que trabajan dentro de un hospital, con unos protocolos y unas normas que en última instancia marcan los médicos. Yo deposité en este centro mi confianza para el nacimiento de Paula, porque me ofrecía garantías, porque teníamos algún conocido al que no le ha ido mal y porque mi Doctora (María Dolores Higueras Conde), que ya me veía desde hace dos años, me inspira confianza y seguridad. Dicho esto, estoy segura de que habría cosas mejorables en mi caso y que hubiese preferido de otra manera, pero lo que sí puedo afirmar es que en un parto, una parte muy importante depende y es responsabilidad de la matrona o matrón, y que en este sentido a Matronasur les pongo un 10.

Desde aquí, gracias. Por el antes, el durante y el después.

Para acabar, me gustaría detallar a continuación para que quede más claro lo que es y a qué se dedica esta empresa, lo que SÍ VAS A ENCONTRAR SI ACUDES A MATRONASUR y lo que NO VAS A ENCONTRAR SI ACUDES A MATRONASUR:

LO QUE SÍ VAS A ENCONTRAR:
- Atención personalizada.
- Línea pro parto natural y pro crianza natural.
- Respeto por todas las opciones que elijan los papás respecto al nacimiento.
- Información abundante y de calidad sobre lactancia materna.
- Alternativas a las prácticas más extendidas hoy en día en cuanto a atención al parto y crianza.
- Información y alguna clase sobre yoga pre y postnatal.
- Atención en el post parto y resolución de cualquier duda que pueda surgir.
- Clases participativas y que invitan al diálogo respetando todos los puntos de vista.


LO QUE NO VAS A ENCONTRAR:
- Macroclases en las que estamos todas las mamás sobre colchonetas haciendo gimnasia mientras alguien anima el cotarro: ¡¡Arriba gorditas!!
- Clases teórico-prácticas sobre cómo cambiar un pañal y bañar a un bebé.
- Clases enteras practicando la respiración en cada contracción dando directrices de cómo actuar en cada momento.
- Clases magistrales en las que el ponente habla y el resto toman apuntes sin parar.
- Imparcialidad respecto a la lactancia y la crianza.

A continuación dejo el enlace a su web, no dejéis de visitarles :




...De cómo los cólicos no existieron en mi bebé...

Paula casi no ha llorado desde que nació. En serio. Ni siquiera al despertarse por la noche para pedir su ración de pecho. Se limita a hacer algunos ruiditos y movimientos (que me hacen saltar en el segundo 1) y ahora que somos expertas, podemos hacer la toma casi sin despertarnos.

Durante el embarazo te vas preparando para largas noches sin dormir, con el bebé en brazos intentando calmarle, y los vecinos al borde del suicidio. Pero en nuestro caso no ha sido así. ¿Suerte?... Supongo que sí.

El caso es que leyendo libros como "La Crianza Feliz" o "Un regalo para toda la vida", de Rosa Jové y Carlos González respectivamente, he conocido otra teoría algo distinta a lo que casi siempre nos han contado sobre los cólicos del lactante; y que cuando lo leí pensé: "Pues va a ser que esta teoría es cierta... y por eso mi niña nunca ha tenido cólicos".

Lo que nos vienen a contar en ambos casos, y resumiendo mucho (recomiendo ambos libros a todas las mamás del mundo), es que los llamados cólicos no son otra cosa que un bebé estresado. Cuando nace, el medio en el que se siente seguro y en el que tiene todo lo que necesita son los brazos de su mami. Pero en la cultura occidental nos hemos empeñado (o se han empeñado en hacernos creer que es lo mejor) en poner a los bebés en cunas, cochecitos, hamaquitas o en cualquier sitio menos en brazos, porque parece que nos cueste horrores aceptar que los niños necesitan el contacto físico, las caricias y en definitiva a su madre. Esto les causa mucho estrés, que van acumulando durante el día, y por la noche ya no pueden más y es cuando llega el llanto desconsolado y los llamados cólicos. El estrés les causa, al igual que en los adultos, alteraciones del aparato digestivo como pueden ser dolores estomacales, gases, acidez... Y se inicia el círculo vicioso; cuanto más lloran, más dolor, y cuanto más dolor más lloran. De hecho, en otras culturas con costumbres muy diferentes a la occidental, los cólicos del lactante no existen.

Por lo tanto, el cólico no sería la causa de que el niño llore, si no la consecuencia de que lo haga.

Yo siempre he cogido mucho a Paula desde que nació, o para ser más exactos, la he soltado muy pocas veces, je je je; no porque lo hubiese leído en los libros, si no porque me encanta tenerla en mis brazos. La mayoría de las veces se quedaba dormida después de tomar el pecho, y yo la dejaba ahí, muchas veces hasta la siguiente toma. Familia, amigos y casi todas las personas que han venido a visitarnos no han perdido la oportunidad de decirme que la estaba acostumbrando mal, y que era peor para ella. Yo siempre pensaba que los que estaban equivocados eran ellos, y que con la cara de felicidad que tenía mi princesa, eso no podía ser tan malo. Ahora sé y estoy convencida, que hago bien, que a las dos nos gusta, que no hacemos daño a nadie con ello y que nos va de maravilla así.

No sé si esta teoría que os he contado es cierta, y no sé si haber cogido tanto en brazos a Paula es el motivo de que prácticamente no haya llorado desde que nació, y de que parezca tan feliz. Yo prefiero pensar que sí. Prefiero pensar que gracias a que he hecho lo que me dictaba el corazón he conseguido que parezca siempre tan contenta, sana y tranquila.

Yo, al igual que el Dr. Carlos González, creo que no hay que acostar al bebé enseguida que se queda dormido. Les gusta estar ahí, en los bracitos de mamá, aunque estén dormidos.

A continuación adjunto una tabla que aparece en el libro que os comentaba (Un regalo para toda la vida) por si a alguien le puede ayudar.

Instrucciones para tratar el cólico según Taubman. Pediatrics, 1984;74:998

1. Intente no dejar nunca llorar a su bebé.
2. Para descubrir por qué llora su hijo, tenga en cuenta las siguientes posibilidades:
    a) El bebé tiene hambre y quiere comer. 
    b) El bebé quiere chupar, aunque no tenga hambre. 
    c) El bebé quiere que le tomen en brazos. 
    d) El bebé está aburrido y quiere estimulación. 
    e) El bebé está cansado y quiere dormir.
3. Si sigue llorando durante más de cinco minutos con una respuesta, pruebe con otra.
4. Decida usted misma en qué orden probar las anteriores opciones.
5. No tenga miedo de sobrealimentar a su hijo. Eso no va a ocurrir.
6. No tenga miedo de malcriar a su hijo. Eso tampoco va a ocurrir.

Yo nunca he dejado llorar a mi bebé y me alegro por ello, le he puesto al pecho siempre que ha dicho "ah" por si tenía hambre o por si no la tenía pero quería pecho, le he cantado, mecido, besado y todo esto me ha funcionado. La fotografía no deja lugar a dudas ¿verdad?.


¿Mi bebé tiene escarlatina?

Pues afortunadamente no!

Pero esta mañana su pediatra quiso descartar la posibilidad. En realidad hemos ido para una revisión rutinaria, la de los 5 meses, que como podéis ver en la entrada de ayer Paula acaba de cumplir. Pero he aprovechado para comentarle de pasada que ayer por la tarde, le había salido un pequeño sarpullido en el muslo y un poco en la tripita. Era un sarpullido con puntitos rojos y la sensación al tocar la piel era de aspereza y rojez en la zona.

Yo no le dí mucha importancia y la Doctora tampoco se la ha dado, pero me ha dicho que a pesar de que es muy pequeña y que no había tenido fiebre, mejor le hacíamos la prueba tomando una muestra de la garganta, para descartar que pudiese ser escarlatina, que era la única enfermedad infecciosa que podía coincidir en algo con ese tipo de sarpullido.

La escarlatina es una enfermedad contagiosa en la que aparece una erupción cutánea (puntos rojos brillantes) que se va extendiendo desde el pecho y la nuca hasta todo el cuerpo. Suele acompañarse de amigdalitis con dolor de garganta, fiebre, pérdida de apetito, vómitos, abatimiento y dolor de estómago (debido éste a la inflamación de los ganglios abdominales).

La verdad es que ninguno de los síntomas los tenía mi bebé, excepto el sarpullido y tampoco es que fuese de esa forma. La edad de mayor frecuencia es en los niños en edad escolar y adolescencia, (tampoco es el caso) y sobre todo en primavera e invierno.

La enfermedad la produce una bacteria (estreptococo hemolítico A) y se trata con antibióticos.

Después de que la pediatra me informase bien de todo esto y de cómo deberíamos proceder si el resultado era positivo, aunque lo cierto es que ha reiterado que era simplemente por descartar, puesto que Paula es muy pequeña y todo apuntaba a una simple irritación por sudor o por el pañal; nos hemos ido al laboratorio donde a mi pequeña le han metido dos bastoncillos que a mi me han parecido inmeeeensos hasta lo más hondo de su gargantita para tomar la muestra y dejarla con un berrinche y cabreo importantes, sumando a la molestia de hurgar y rascar en su boquita, que tenía un hambre considerable y estaba como loca por engancharse a su tetita.

Con estas dos muestras nos han hecho un test rápido que ha dado negativo y un cultivo que nos darán en una semana. Y con esto nos hemos vuelto para casa, para comprobar que la erupción ya casi ha desaparecido y a lo mejor nos podríamos haber ahorrado la dichosa prueba... Pero bueno, a veces descartar posibilidades, aunque sean remotas, de lo que podría convertirse en algo grave puede salvarnos de un buen susto.


Educación emocional en el útero- Redes

Siempre que puedo veo el programa Redes, suele tratar temas que me interesan mucho. El que adjunto a continuación se llama "Educación emocional desde el útero materno". Lo emitieron en el mes de Marzo y me pareció buenísimo.

Según el prestigioso médico obstetra francés Michel Odent, las mayores atenciones a la embarazada deberían centrarse en su salud emocional. Aquí nos enseñan entre otras cosas cómo el nivel de cortisol en la madre (la hormona del estrés) puede atravesar la placenta y afectar al bebé; cómo el estrés en el momento del parto puede afectar a la vida futura.

En definitiva, incide en la importancia de cuidar el estado emocional de la mamá y el bebé, desde sus primeros momentos, y de las consecuencias de no hacerlo.

Deberíamos pararnos un momento a pensar qué es lo verdaderamente importante en nuestras vidas y qué necesitamos de verdad para ser felices y hacer felices a los nuestros. Deberíamos parar un momento la rueda a la que nos subimos hace tiempo y que nos lleva a una vida de estrés y consumo, y aprender a disfrutar de algo tan maravilloso como el embarazo y la crianza, pero disfrutarlo de verdad, cada momento y cada detalle, y ponerlo en la parte más alta de nuestras prioridades. Será en beneficio de nuestros pequeños y por tanto en beneficio de un futuro mejor.

Merece la pena verlo.





Hoy mi bebé cumple 5 meses

Felicidades mi amor!

Hoy Paula cumple 5 meses y la primera frase que se me ha venido a la mente cuando la he mirado esta mañana mientras se desperezaba es: "Es feliz".

Cuando se despierta a mi lado en la cama, (que es casi siempre, porque Paula duerme a nuestro ladito en su minicuna, pero si se despierta temprano o a media noche, mamá la coge, se la mete en la camita y toma un poquito de leche mientras las dos nos quedamos "sopas" de nuevo); se estira, se estira de nuevo y se vuelve a estirar, me mira, sonríe con una boca tan abierta que dan ganas de morderle. Es un amor.

Hoy es Domingo, puente de Mayo. No hemos viajado a ningún sitio pero estamos disfrutando los tres de lo lindo en casita, con la princesa a todas horas celebrando estos 5 mesazos!! No es un cumplemeses especial ni tiene que serlo, es simplemente un día más tan especial como ayer y como mañana, en el que me ha dado por hacer recuento de los acontecimientos vividos. En estos 152 días de vida no me he separado de ella apenas unos ratitos para ducharme y poco más, y ahora que se acerca cada vez más deprisa el momento de pasar unas horitas al día separadas, quiero disfrutar al máximo del tiempo con ella. No hay nada en este mundo que me guste más. Cada día está más grande, más guapa, más feliz, más risueña y aunque parezca imposible, cada día se le quiere más!

FELIZ CUMPLEMESES MI PRINCESA!


Maldita bilirrubina

Sí, maldita bilirrubina. Eso es lo único que pienso cada vez que me acuerdo de esos tres días que mi ratoncita tuvo que pasar ingresada en neonatos con su lamparita encima como si tomara el sol en Ibiza.

Voy a hacer primero un pequeño resumen para explicar de qué va todo esto, por si pudiera ayudar a alguien, y después contaré cómo lo vivimos nosotros y como procedieron en el hospital en nuestro caso.

La ictericia del recién nacido es el color un poco amarillento de la piel que se les suele poner los primeros días después del nacimiento causado por el exceso de bilirrubina y que en la gran mayoría de los casos no conlleva ninguna gravedad. La bilirrubina es la sustancia que se produce en el organismo por la descomposición normal de los glóbulos rojos, que en los recién nacidos se produce más al haber mayor renovación que en los adultos.

Pero lo que no es tan sabido, es el hecho de, que el hígado tarde un tiempo en funcionar al cien por cien no es tanto un fallo, si no que tiene su explicación. La bilirrubina es mala para el adulto, pero actúa como antioxidante en el recién nacido. Estar un poco amarillito aunque no en exceso, no es malo para el bebé.

Esta información, que no es tan usual encontrar cuando se busca documentación sobre este tema, la he extraído del libro del reconocido pediatra Carlos González, "Un regalo para toda la vida". Aquí nos explica que lo que llaman la "ictericia de la lactancia" (debido a que la leche materna que es muy sabia, contiene una sustancia que favorece la desconjugación de la bilirrubina en el intestino, y por tanto la aumenta) debería ser en realidad "ictericia por falta de lactancia". En los bebés que se alimentan con pecho, la ictericia dura por esa razón un poco más que en los que se alimentan con biberón; pero en la mayoría de los casos no hay que hacer nada, excepto dar el pecho, dar el pecho y volver a dar el pecho, para que el bebé elimine la bilirrubina por las heces.

Pero también hay otras posibles causas de la bilirrubina alta en el recién nacido, aunque más inusuales, como problemas de RH y del grupo sanguíneo, problemas del hígado, infecciones,... Los pediatras observarán al bebé y deberán ser los encargados de determinar si hay o no un problema. Como los bebés se van tan pronto a casa, también las mamás y papás debemos observar si en los primeros días nuestro bebé se va poniendo más amarillito.

Si consideran que los niveles son muy altos, tendrán que recibir tratamiento que suele ser la exposición a una lámpara de fototerapia 24 horas que actúa sobre la piel destruyendo la bilirrubina.


Según el Dr. González, no es necesario ingresar en la Unidad de Neonatos para recibir este tratamiento, se puede y se debe llevar a cabo en la habitación junto a la mamá, ya que es muy necesario que tome pecho muy a menudo. El Doctor nos anima a que insistamos para que nos lo permitan.

Nosotros no lo sabíamos. Y nos hubiera gustado saberlo.

Cuando estás esperando la noticia de que puedes irte a tu casa a empezar una nueva vida con tu bebé, pero cuando viene la pediatra lo que te dice es que tú te vas, pero tu bebé se queda ingresada, y que tú, no sólo no te puedes quedar a su lado, si no que además sólo la puedes ver cada tres horas por el día, y nada por la noche, se te parte el alma. No había consuelo para mi. Sólo podía llorar. 

Los tres días que finalmente Paula pasó ingresada con la dichosa lamparita, porque en un principio no nos dijeron cuánto tiempo sería, fueron horribles. Yo tenía unos dolores insoportables en la zona de los puntos que no hacían más que empeorar con el ajetreo de pasar todo el día entero caminando por el hospital como alma en pena, "malcomiendo" y desesperada sin poder parar de llorar pensando en que otra vez iba a llegar la noche y tendría que dejarla allí, en su cunita de cristal, con el antifaz en los ojos y sin mis brazos, mis caricias, el pecho...

No quiero extenderme demasiado en este dolor, que probablemente mucha gente no entienda. Sólo quería hacer este post para dar un poco de información sobre esto y a ver si empezamos a ser muchos papás los que saben que no es necesario separar a los bebés de sus mamás, algo que puede tener muchas consecuencias para ellos; y cuando seamos muchos los que reivindiquemos lo que parece más normal, a lo mejor empiezan a cambiar las cosas.

Bienvenida a nuestro mundo Paula

29 de Noviembre de 2011

A las 00:58 horas.

Tan chiquitita... Y eras la cosa más bonita que he visto jamás. De repente ya no estabas dentro de mi tripita, estabas encima. Todavía unidas por el cordón. No te veía la carita, te veía tu cabecita y el cuerpo todo blanquito...

Que emoción tan grande, desde el minuto uno en que te ví, sentí que mi vida había cambiado, pero no te imaginas cuánto! Es como si de repente hubiese dejado de ser quién era y me hubiese convertido en la mamá de Paula, y todo adquiría un sentido diferente para mi.

Allí estábamos los tres. Mirándonos como tontos, conteniendo unas lágrimas que ahora mismo mientras escribo no puedo contener. Qué maravilla! No había nadie más allí, ni doctora, ni matrón, ni enfermeras ni nadie... Sólo los tres. Papá, tú y yo.

A los pocos minutos te llevaron a limpiarte, a realizar tu primer examen que pasaste con nota! Un 8 y un 9, toma ya!! (el famoso Apgar). Desde que naciste, ese fue el único momento en que he deseado oirte llorar. "No llora", decía yo... Y la doctora al momento me dijo "mira, no la oyes, ya está llorando". Muy bajito, eso sí, desde el primer día no te ha gustado mucho llorar; así me gusta hija, que no llores.

Enseguida te trajo en brazos la pediatra, que nos explicó que estabas perfecta y te dejaron conmigo para que Antonio el matrón, de nuevo con gran profesionalidad nos enseñara cómo teníamos que hacer para que empezases a mamar cuanto antes y vaya si querías!! abrías tu boquita todo lo que podías buscando tu leche. Que precoz mi niña.

Es como magia. Nacemos sabiendo todo lo que hay que hacer y dónde tenemos que estar. Fue como si durante millones de años te hubiesen grabado en tus genes lo que tenías que hacer.

Y entonces sucedió. Abriste tus ojazos, me miraste y te acaricié debajo de la barbilla. Y se dibujó en tu boquita la sonrisa más bonita que podré ver en mi vida, tu primera sonrisa en este mundo.


Te quiero con toda mi alma Paula.

Y llegó el día... el gran día! (parte 1)

Y como todo llega... y Paula tenía muchas ganas de conocernos, a las 37 semanas justas, y tres semanas antes de la fecha esperada, nos dio su primer aviso la princesita.

Domingo 27 de Noviembre, y tras una jornada de mudanza en casa de "la Beli" (mi abuelita que se ha mudado a Valmojado para estar mucho más cerca de todos); a las 3 de la madrugada del Lunes me era imposible dormir, me encontraba fatal y me empiezan a dar unos dolores bastante fuertes que yo confundía con retortijones... Me levantaba cada dos por tres al baño (cada vez que me daba un dolor), hasta que una de las veces vi que estaba manchando bastante, volví a la habitación y le dije al peke, "nos tenemos que ir, estoy manchando y me duele mucho". Sospechando ya que esos dolores no eran retortijones si no contracciones, empezamos a calcular los intervalos y mis nervios se pusieron a 1000 por hora, cada 6 minutos!!! Me temblaban las manos, las piernas, el cuerpo entero! no podía ni hablar. Menos mal que llamémosle casualidad o un sexto sentido, ese día cuando volvíamos de casa de la Beli, habíamos decidido dejar la bolsa del hospi preparada de una vez por todas, por lo que pudiera pasar... Y pasó! Y menos mal que el peke hizo alarde de una tranquilidad sorprendente (supongo que verme a mi en el estado en que estaba le ayudó a conseguirlo...) y cogió el coche, las bolsas, la carpeta de los médicos y a mi por supuesto (je je) y salimos pitando.

No sin antes haber despertado a la family para comunicarles que Paula estaba en camino! Mi madre me dice que no llame a mi hermana, que era muy tarde y que ya le avisará ella. Menos mal que no hago mucho caso y aún así le llamo. Mi hermana me dice que ya avisa ella a mi padre y hermano. Ricky avisa a sus papis que yo creo que con un poco de incredulidad nos recomiendan mucha calma y paciencia. Genial, ya estamos todos!!! VAMONOSSSS!!!!!

CONTINUARÁ....



Y llegó el día... el gran día! (parte 2)

Como buen aviso de parto típico, se tuvo que presentar de madrugada... Y menos mal! porque no había nada nada de tráfico y el campeón de Ricky llevó el coche como si llevase conduciendo toda la vida... Un 10 para ti amor!! Por el camino, las contracciones se iban acelerando cada vez más y eran muy regulares, creo que no había duda, Paula estaba a punto de llegar! Qué emoción, madre mía! ni siquiera puedo expresar lo inmensamente emocionada y feliz que estaba. También tenía mucho miedo; miedo porque Paula todavía era muy chiquitita y temía que algo le pudiera pasar. Todavía se me llenan los ojos de lágrimas y se me ponen los pelos de punta cuando lo recuerdo. Y es que he de decir que también tenía un poco de pena... Se acababa el embarazo, se acababa tenerla dentro de mi y a salvo de todos los males... Se acababa el sentir las pataditas por la tarde los dos, mientras alucinábamos viendo subir y bajar la tripa (como bien se aprecia en otra de las entradas del blog!) y se acababa también una de las etapas más maravillosas que he vivido y que tanto tiempo se había hecho esperar. Eran tantas emociones juntas que no tendría blog suficiente para contarlo.

Urgencias con poco trasiego, me hacen pasar casi inmediatamente, me ponen una media hora en monitores para comprobar que no hay sufrimiento fetal y ver cómo van las contracciones. Paula está un poco dormida y le tienen que dar varios empujoncitos para despertarla y ver, tal y cómo me explicó la doctora, que su ritmo cardíaco oscilaba arriba y abajo, pues así es como debe ser si ella está bien. Después de los monitores y viendo que las contracciones son leves pero regulares, la doctora me explora para ver la dilatación (estos van a ser unos de los momentos más dolorosos de todo el parto, sin exagerar!). Estoy dilatada de 1 cm., he expulsado el tapón mucoso (lo que tapona la entrada al útero y protege al bebé del exterior y de posibles infecciones) y me dejan ingresada, me darán habitación y dejará orden dada para que si no hay novedad hasta entonces, a las 8 de la mañana me preparen y me bajen a dilatación.



Salgo fuera y le cuento toda la retaila a Ricardo que ya estaba de los nervios esperando fuera, me cogen una vía y para arriba directos, ¡habitación 410!. Llamamos a la family que ya están de camino dispuestos a acompañarnos hasta el final!

Entre unas cosas y otras ya nos hemos puesto en las 6 de la mañana.


Y llegó el día... el gran día! (parte 3)

Y una vez en la habitación, todo iba pasando casi sin que me diera cuenta. Llegaron mis padres y hermanos; se notaba también que estaban emocionados e ilusionados, y no es para menos! Paulita llegaba por fin!

Yo estaba muy dolorida, muy cansada , y sobre todo nerviosa  pensando en lo que estaba por venir... Pero a su vez yo notaba que aquello se iba parando y que las contracciones ya no eran tan regulares, aunque eso sí, cada vez dolían más! Sobre las 8 de la mañana del Lunes 28, y tal como había dicho la doctora de urgencias nos bajaron a dilatación. despedida de la family que se quedan en la habitación con carita de estar pensando: "hasta pronto!! que sea muy cortito y que vuelvas enseguida con Paulita en los brazos!" Y la verdad es que sí volví pronto, pero con Paulita todavía en la barriga.

Cuando llegamos a dilatación la primera persona que me visitó en las cortinas (los boxes de la sala de dilatación son algo estrechos, lo justo para que entre la cama, la maquina de monitores y a duras penas tu acompañante) fue el matrón Antonio, que ya habíamos conocido en las clases de preparación al parto y que en varias ocasiones habíamos pensado, "ojalá nos toque con Antonio cuando demos a luz"... Y allí estaba, como caído del cielo, porque no sé cómo lo hace en esas circunstancias pero transmite mucha calma e inspira mucha confianza. Se presentó y yo le dije que ya nos conocíamos de las clases de Matronasur; me tuve que quitar el gorrito verde de plástico que te ponen nada más bajar para que por fin localizase mi cara! Me volvió a explorar, esta vez con algo menos de dolor que en urgencias pero añadiendo que poco a poco cada vez estaba más incomoda y molesta. Seguía dilatada de 1 cm., me enchufaron de nuevo a monitores y se despidió de mi porque tocaba cambio de guardia y llegaba Alberto (el otro matrón que también conocíamos de las clases) y mi doctora, María Dolores Higueras Conde.

Al cabo de una media hora más o menos, tenía pocas contracciones y bastante irregulares, pero todo apuntaba a que Paula estaba bien y eso me tranquilizaba. Alberto me volvió a explorar (de nuevo los dolores insoportables), después vino mi doctora y me volvió a explorar, uffff, de verdad que se hace casi inaguantable. Alberto pidió que me trajeran un zumo porque no había desayunado y al parecer aquello iba para largo... También me pusieron un gotero de suero glucosado a ver si Paulita se empezaba a mover más y aceleraba el proceso, pero nada. De hecho pensaron que era mejor que me subieran de nuevo a la habitación porque iba muy lenta y allí estaría más cómoda. Me subieron, y al menos allí estuvimos con la familia, más distraída y caminando de un lado a otro del pasillo de las habitaciones a ver si eso hacía que avanzáramos un poco! SEGUNDO ASALTO!!



Como detalle gracioso, decir que se me olvidaron en casa las zapatillas (algo había que dejarse...) y pedimos a mi hermana y madre que me trajeran unas y ...... qué lástima no tener una foto de las mismas! Eran negras y con unas flores bordadas un tanto "chinescas", pero aún así, eran la mejor opción; las otras eran unas botitas de borreguito con cuadros morados y negros!! Lo que te digo, digna de ver! Pero eso sí, caminando por el pasillo de arriba abajo, ¡antes muerta que sencilla!. Por cierto, creo que Ricky tenía más vergüenza que yo...

Y pasó la comida, y por la tarde volvió mi doctora para explorarme de nuevo (sí..., otra vez, que horror) y me volvieron a poner monitores y aunque había contracciones (Juan Luis tiene un vídeo que da fé de ello) no eran muy regulares y Paula seguía bien, sus latidos oscilaban, así que la doctora me dijo que me iba a dejar esa noche ingresada a ver cómo evolucionaba, pero que si al día siguiente estaba todo igual me mandaba a casa pues no había ningún motivo para acelerar el parto, ya que todavía quedaban 3 semanas para la fecha prevista y la bebé estaba bien, pero no sé por qué, yo sabía que no me iba a ir a casa, lo sentía. Y llegó la cena a las 8 en punto de la noche. Y cuando me senté en la cama y me acerqué la bandeja para empezar, sentí una contracción muy muy fuerte y una especie de "pof" dentro de mi y de repente la cama empapada.

Ahora sí, estábamos de parto.

El parto

Sí señor, había roto aguas y no me había hecho pis como se le ocurrió decir al peke!!. Y a partir de ahí empezó a ir todo muy rápido. Mi madre me dijo que no probase bocado, llamamos a las enfermeras, las contracciones empezaron a ser rápidas e insoportables; madre mía! qué dolor más grande! Enseguida me volvieron a bajar y de nuevo allí estaba Antonio! ja ja ja, había vuelto. Yo estaba atacada, asustada y con muchos dolores, me cogió la mano y me dijo "tranquila, no tengas miedo, estate tranquila que todo va a ir bien". Se agradece enormemente. Me pusieron monitores y ya no podía soportar el dolor. Me pusieron anestesia epidural, cosa que también fue bastante dolorosa y no un simple pinchacito como me habían contado...Pero ¡¡qué narices pasaba!! cada vez me dolían más las contracciones. El peke que seguía haciendo alarde de una gran tranquilidad llamó a mi doctora y al anestesista que me inyectó un chute de golpe por la vía de la epidural, y a partir de ahí empezó a disminuir un poco el calvario. También me enchufaron gotero de oxitocina porque si no, al parecer con la epidural se iban a parar las contracciones.

Cada poco tiempo iba viniendo el matrón, Antonio para ver cómo iba la cosa. Según él, también con cada exploración iba ayudando a que Paula saliera. Mientras tanto nosotros, ya un poco más calmados, íbamos mandando mensajes tanto a la familia como a los amigos para contarles cómo iba todo. Las apuestas estaban reñidas a ver si nacía el 28 o ya el martes 29... Me desconectaron la epidural porque Antonio dijo que tenía que sentir un poco la presión en la zona para saber cuándo empujar.

En una de las veces que vino Antonio, me miró y me dijo. Estás de 9 cm. vamos a ir yendo al paritorio. Madre mía! Ahora sí que sí! ya venía mi niña! Y allá que nos fuimos; eso sí, cada uno por un lado porque a mi me tenían que preparar (poner en la camilla de parto, etc.) y al papá también (disfrazarlo de enfermero, con mascarilla y todo).

Y una vez ya estábamos todos, faltaba mi doctora! Estaba en una de las 3 ó 4 cesáreas que tuvo ese día. Antonio le llamó por teléfono, "Doctora, estamos a punto". Mientras llegaba, Antonio me iba diciendo cuando tenía que empujar. Cuando en unos minutos llegó mi doctora, nada más sentarse y mirar dijo "pero bueno!, si esto ya está!" Le preguntó a Ricky si quería ver la cabecita cómo estaba saliendo; él enseguida dijo SI ! Y yo salté como un resorte "Seguro???". Por favor, lo último que necesitaba era que se fuese al suelo en ese momento. Pero no se fue, le miré y le dije: "Tiene pelo?? Es morenita? Creo que es un momento que él no olvidará en la vida... Que emoción! En tres empujones, vi cómo de repente me ponían encima una cosita chiquitita muy muy blanquita que me daba miedo hasta tocarla. La doctora dijo, "pero si es un mico" y yo miré a Ricardo a los ojos porque no me lo creía, ya estaba aquí... Él tenía los ojos vidriosos y tampoco decía nada. Ninguno decíamos nada, sólo nos mirábamos. Creo que al rato pude decir "qué fuerte!"

Eran las 00:58 del 29 de Noviembre de 2011.





Baby room terminada!!


Ya está todo preparado Paula! Ahora sí... Tu habitación está lista y esperándote para que vengas a verla y estrenarla! Ha quedado preciosa. A papi y a mi nos encanta y esperamos que a ti también, lo hemos preparado todo con mucho amor y pensando en ti todo el tiempo. El árbol, el vinilo, la cunita, el cambiador con todas tus cositas colocadas... hasta ya te hemos comprado tus primeros pañales para que cuando lleguemos del hospital contigo, no tengamos que salir corriendo si te haces pis... je je je...

Tienes un montón de ropita que nos han prestado y regalado y ya está todo guardadito en tu armario y tus cajones. Hasta te han regalado ya algún muñequito y algún juguete para cuando crezcas un poquito... que suerte verdad pequeña?? También te han regalado una hamaquita en la que vas a estar super agustito, y ya te hemos instalado tu bañerita que lleva un cambiador precioso con unos ositos que seguro que te encantan.

Como verás, nosotros estamos emocionados. Ahora sólo falta que todo te guste a ti y que hayamos logrado el objetivo, que no es otro que hacer que crezcas feliz y con mucho mucho mucho amor.

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