Mi niña dentro, y yo fuera...

Así estábamos hace apenas una semana mi niña y yo, a las puertas (cerradassúpercerradas) del coche, ella dentro y yo fuera.

Creo que no encuentro ninguna palabra que defina de forma precisa cómo me sentí ese instante en que me acerco a la puerta del conductor, tiro del picaporte y aquello no abre de ninguna manera...

Y es que sí, hay un sistema que cierra automáticamente los seguros del coche cuando lo pones en marcha y lleva un rato encendido. ¿Y por qué estaba en marcha?, fácil, porque lo encendí yo desde los asientos de atrás, ¿y por qué hice eso...?, fácil también, porque había parado el coche en la puerta de la guarde para coger a la gordi a pleno sol, pero mínimo a doscientossss grados sin exagerar ni un sólo grado arriba, y cuando salí con ella y con todas mis buenas intenciones pensé... "mientras te voy acomodando en la silla, voy a encender el motor y el aire para no morir en el intento". A todo esto con la puerta del copiloto abierta of course!.

Y así fue como, sin comerlo ni beberlo, mi bebé se quedó encerrada en el coche, con su madre histérica, al borde del colapso y sudando unos mil litros por cada poro, fruto del calor sofocante que hacía, pero más aún del soponcio que estuvo a punto de darme.

Guardia civil, policía local, profesora, directora de la guardería, y hasta un señor de un taller, éramos todos uno como Fuenteovejuna, para sacar a mi bebé del coche (afortunadamente fresquito a 19 grados), mientras su madre que ya no podía más, suplicaba que rompieran de una vez por todas el cristal para poder abrazar y besar a su pequeñina! (que una es un poco atacada de la vida, pero que media hora son treinta laaaaargos minutos esperando y mirando desde fuera...).


- ¡Pero si está tranquila y fresquita! me decían todos.

- Antes de romper, vamos a agotar todas las alternativas, mientras ella esté bien... Si se pone a llorar rompemos enseguida!.


Y sí, parecía alucinada, y un poco asustada al final, pero estaba bien. Mi niña nos miraba a todos desde dentro, supongo que extrañada de ver tantas cabezas que la observaban pero que no la acompañaban.

Hija, qué valiente y paciente fuiste. Gracias por no llorar en ese momento, por no mostrar temor y enfado, porque creo que hubiese abierto ese cristal que nos separaba aunque fuese a porrazos de ese guardia civil, todo hay que decirlo tan amable y tranquilizador.

El señor del taller, véase angeldelaguardacaídodelcielo, desenfundando lo que a mi me pareció una espada de caballero andante y haciendo uso de una mini-cuña de madera, apalancó un poco la puerta y abrió con una rapidez pasmosa, justo un momento antes de que empezaras a llorar y protestar, ¡hombre ya, que ya está bien con la gracieta...!

Pos supuesto al contar la anécdota en familia, no faltó quien se acordase de cierto episodio de la serie "Modern family", graciosa donde las haya y en la que los amorosos Cameron y Mitchell vivieron una situación muy parecida.

Creo que sobra decir quién era yo en ese momento... ;-)


Las necesidades afectivas de los niños - Carlos González

La charla más esperada por mi dentro del Ciclo de Conferencias "Conociendo a nuestros hijos" por fin llegó. Y no defraudó en absoluto.

Carlos González vino para hablarnos de las necesidades afectivas en los niños.

Como él mismo dijo en un momento determinado, el que más y el que menos de los que estábamos allí sabíamos lo que iba a decirnos. Sabíamos de antemano cuál es su postura, cuáles son las necesidades que para él son fundamentales en los más pequeños.

Textualemente y con mucha gracia nos decía: "No para qué han venido...", con la consiguiente risa del personal en la sala.

Lo cierto es que las personas interesadas en este ciclo de conferencias, las personas vinculadas a la Asociación Besos y Brazos, en su gran mayoría saben que este doctor no viene a contarnos que nuestros hijos necesitan aprender independencia, que si le coges mucho en brazos se acostumbrará y no querrá bajar al suelo nunca más, que hay que ser firmes y poner límites ya que sino se te subirán a la chepa...


¡A esta ya se le han subido sin remedio! (Imagen mostrada por Carlos González en la conferencia)

Pero no es sólo lo que cuenta. Es cómo lo cuenta, cómo la sencillez y el sentido común parecen llenar todas sus palabras. Y todo ello aderezado con ese toque de humor que le caracteriza y que convierte casi en un monólogo toda una conferencia seria y respetable, sobre algo tan importante como las necesidades afectivas de la infancia.

Nos enseñó con continuas y graciosas comparaciones al mundo animal, cómo la necesidad de apego y contacto físico, es una necesidad primaria más, como el comer o el dormir. Viene grabado en nuestros genes desde hace millones de años y por tanto, nuestros hijos no nos manipulan y chantajean si lloran para pedir brazos, lo hacen porque "es lo que tienen que hacer", y dejan de llorar cuando les cojemos, al igual que dejan de llorar si tienen hambre y les das comida.

Nos enseñó también con numerosos ejemplos, cómo en otras sociedades que desde Occidente llamamos primitivas despectivamente, los niños forman parte desde que nacen del engranaje de la sociedad. Comparten su día a día y sus tareas con los adultos y parecen encajar bastante bien.



En nuestra sociedad, a priori tan avanzada e industrializada, parece que los más pequeños no tienen cabida en nuestros quehaceres. Se transmite e inculca que lo más importante cuando tienes hijos, es que vuelvas cuanto antes a recuperar tu vida anterior, tu vida de pareja, tu carrera profesional, tu silueta de antes, tus amigos, tus salidas.Y si no es así, es que tu bebé te está absorviendo y os estáis creando una dependencia insana. Pero eso sí, a nadie en su sano juicio se le ocurriría recomendarte cuando te casas que vuelvas cuanto antes a recuperar tus hábitos y tu vida de soltería...

Las palabras de Carlos González, siempre invitan al sentido común, a lo sencillo, al disfrute de la maternidad sin prejuicios, y sobre todo con empatía hacia el bebé. Pensando con ojos de niño, poniéndonos por un momento en sus zapatos.

Sin duda, una gran conferencia, difícil de resumir y de contar. Lo mejor, ver el vídeo que seguro dentro de poco se podrá disfrutar en la red.

Me gustaría para terminar esta entrada, dejar aquí el vídeo que nos mostró como ejemplo de lo sencillo que puede llegar a ser calmar a nuestro hijo cuando parece estar despertándose y moviéndose en plena noche. ¿Para qué acudir a libros, manuales sobre sueño infantil, tablas, y quién sabe cuántos inventos más?... No hay palabras...

Más tierno imposible. Un gran y unánime "Ohhhhhhhh" en la sala ratificó a nuestro ponente lo fácil que es calmar a un bebé en medio del sueño y hacer que más de 100 personas digan "Ohhhhhhhhhh" a la vez.


Los niños, el baile y los Cantajuegos

Recuerdo que antes de tener a Paula, cuando mis compañeras y amigas me hablaban de las bondades de los archi-conocidos cantajuegos, a veces pensaba... "¿No hay planes mejores para compartir tiempo junto a los peques que ponerles delante de la tele a embobarse con las canciones y bailes del dichoso grupito...?.

Bien, no es que me desdiga de aquello. De hecho, no me gusta que los niños se emboben durante horas delante del televisor, ordenador, móvil o cualquier otro aparato que sustituya a papás, mamás, y en general personas de carne y hueso, árboles, pájaros, nubes, piedras...

Sólo es, que ahora he descubierto el otro lado, o lo he visto desde otro prisma. Papá Burbujita se hizo con todos los discos que tienen en el mercado (y con alguno que otro que no tienen en el mercado y que alguien se ha encargado de disfrazar de cantajuego cuando la realidad es de lo más alejada..., pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento...), y aunque en un principio pensamos, "mi niña es muy pequeñita todavía para bailes y canciones, no creo que esto le guste y le divierta", como veíamos que en la guarde, de vez en cuando, les ponen esas canciones de fondo y hacen bailecitos en corro (los que saben y pueden), decidimos probar en casa, a ver su reacción, si le hacía gracia, si le interesaba...

¡La sorpresa ha sido mayúscula! Se divierte ella, nos divertimos nosotros, bailamos juntos, cantamos, hacemos el gusanito, la tortugina... Vamos, toda una estampa. Me encanta verla reir a carcajada limpia, viéndome hacer la tortuga, la trompa del elefante, dando palmas o cuando la cojo en brazos para bailar el patio de mi casa.

De repente, me encuentro regresando a ratos a mi niñez, bailando y cantando con y para mi gordita viejas canciones por las que parece que no haya pasado el tiempo. Ella mueve las manos , imita los gestos que hacen los personajes que aparecen en cada canción,  balancea y sube y baja la cabeza al ritmo de la música, mira los dibujos y niños que aparecen en pantalla, y sobre todo mira a su mami que no para de hacer el tonto para ella!.

Me gusta que se divierta y que disfrute con la música y el baile. Recuerdo cuando yo era una niña, y lo que más me gustaba del mundo, era pasar una tarde entera saltando de un disfraz a otro, micrófono en mano, fabricado por mi misma con un boli que llevaba pinchada en su punta una bola de papel de aluminio, cantando e inventando bailes. Sentaba a mi madre en el patio de butacas, o lo que es lo mismo, en el sofá, y ¡a disfrutar del espectáculo!. Allá que aguantaba ella, mirando a su hija organizándole festibales.

El baile ha formado parte de mi vida desde bien pequeña, sobre todo de mi infancia y adolescencia (hice ballet durante más de 10 años) y se convirtió para mi en una pasión. Además, creo que es muy enriquecedor.

Y a raíz de todo esto, se me ha venido a la cabeza una introducción que Pablo Motos hizo en el hormiguero hace unos meses sobre la imposibilidad de ser infeliz mientras se canta y se baila.



Más vídeos en Antena3


Parece ser que cuando se baila y se canta, y en general ante actividades relajantes y placenteras, el cuerpo se relaja, además de segregar determinadas hormonas que hacen que nos sintamos en definitiva, mejor. Y por extensión, nuestra mente también. Sería algo así como que no podemos romper la diada cuerpo-mente. ¡Si el cuerpo es feliz, la mente es feliz!. Esta afirmación lo simplifica mucho, pero todo tiene su explicación.

Las endorfinas son unas sustancias (péptidos opioides endógenos, o lo que es lo mismo, que fabricamos nosotros mismos de forma natural), que utilizamos de forma inconsciente para atenuar el dolor y/o producir una sensación de bienestar. No en vano son conocidas como las hormonas de la felicidad, y de alguna forma recompensan todo lo que es bueno para la salud, la del individuo y la de la especie, es decir, recompensan actividades que aseguren el mantenimiento de la especie, (el amor, el sexo, comer...).

Y haciendo un inciso respecto a este último punto. La lactancia materna es una de las conductas que producen un aumento considerable de nuestras endorfinas... Interesante al menos, verdad?.

Se trata de un sistema de adaptación que amortigua el dolor: sin ellas un simple roce sería doloroso; por eso el ejercicio físico incrementa su producción. Pero también recompensa lo que es bueno para la salud, el bienestar y la armonía, o el mantenimiento de la especie: el amor, el sexo, la lactancia materna, comer. Es un sistema que premia la “creación de lazos” ya sean amorosos, amistosos, familiares o sociales. El contacto piel con piel aumenta su producción: es la base del “sana sanita” con que las madres “curan” a sus niños. La sensación de euforia del enamoramiento o el estado de bienestar tras el orgasmo son ejemplos de un “pico” en la producción de endorfinas. A ellas se debe el placer que produce la contemplación de la belleza, el contacto con la naturaleza, la risa.  Extraído del artículo "Endorfinas, la droga legal" de Isabel F. del Castillo.

Dicho todo esto, sobre un tema que daría para unos cien mil post más o menos..., creo que el baile además de todo lo anterior tiene grandes beneficios para los niños. Yo lo he comprobado durante años, y ahora echando la vista atrás, lo puedo corroborar.

El baile ayuda a los niños a perder la timidez, a adquirir seguridad en sí mismos, confianza y autoestima. También ayuda a liberar tensiones, conocer y controlar nuestro cuerpo. Además se estimula la memoria, el oído, el sentido del ritmo... Sin contar otros beneficios para la salud como fortalecer los músculos, combatir el sobrepeso, eliminar toxinas...

Si hablamos en concreto del ballet, que fue la actividad que yo realicé, a todo lo anterior le podríamos añadir un montón de cosas, como la disciplina física y mental que exige y enseña, el desarrollo de la sensibilidad permitiendo expresar sentimientos y movimientos con total libertad, corrección y eliminación de malas posturas, aumento de la elasticidad, adquisición y mejora del equilibrio y los reflejos... Y un sin fin de beneficios más que le podríamos encontrar, aunque por otro lado, siempre he pensado, que es una actividad que implica también sacrificio y mucha disciplina, por lo que sólo se debería llevar a niños o niñas que verdaderamente tengan el gusto de hacerlo, y no por el gusto de los papás... ;-) todo hay que decirlo.

De momento, y para empezar, nos va bien con los Cantajuegos. Los usamos como juego grupal en casa, y lo pasamos de maravilla, aprendiendo las canciones y los bailes. Me parece una buena forma, y muy divertida de iniciarse en el gusto por el baile, el movimiento, y la música. Les invitan, mediante la imitación, a participar de los gestos, los bailes, las canciones, cuentos y juegos.

Y si además liberamos endorfinas y nos hacemos más felices, ¡qué más se puede pedir!. ¡A bailar!



Día Internacional de la Mujer Trabajadora 2013


Feliz Día Internacional de la mujer trabajadora a todas.

Como se puede leer en el enlace, el tema para este año 2013, es Una promesa es una promesa: momento de pasar a la acción para acabar con la violencia contra las mujeres.

Merece la pena luchar con uñas y dientes por acabar de una vez por todas, con esa violencia contra la mujer, en todas sus formas, en todos los ámbitos, en cualquier lugar del mundo. 


Con el lema de este año, me ha venido a la cabeza un vídeo que se hizo hace tiempo en relación a lo mismo, en el que colaboraron numerosas personalidades y que a mi particularmente me encanta, la canción, la iniciativa, el vídeo y Hueco!. Aquí lo dejo.


... Es mi castor...

La verdad es que esta no es la entrada que tenía pensada para hoy. Pero tiene mucho que ver. Hoy pensaba hablar sobre la Navidad, y de cómo te cambia el chip cuando hay niños en casa, cómo la vivo los dos últimos años, los adornos, los Reyes, Papá Noel.... Pero bueno, mientras acabo de preparar ese post, me he acordado de un vídeo que vi hace ya tiempo y que cada vez que lo recuerdo no puedo evitar sonreir.

No quería dejar de compartirlo aquí, y de este modo que quede aquí guardado, porque creedme... ¡No tiene desperdicio!.

Y es que la Navidad nos deja momentos llenos de ternura y sobre todo cuando la vivimos con los más pequeños.

Aquí tenemos a un peque que tiene que disfrazarse, y a su mami por poco le da algo cuando descubre... "¡que la han líado parda!" ;-)



El Sueño de Paula

Desde que Paula estaba en la barriguita, yo ya tenía claro que los niños durante sus primeros meses o años, duermen en la habitación con los papás. ¡Y me daba igual lo que me dijesen otros! Me da igual si se acostumbra, decía yo, de hecho ¡lo prefiero!, porque es lo que a mi me gusta y madre mía, ¡qué disgusto si ella prefiriese dormir solita en una habitación!, ja ja ja, me tendría que aguantar pero lo pasaría mal.

Al principio, como ya he dicho en algún que otro post, Paula nunca lloraba, de hecho han pasado más de seis meses y prácticamente sigue sin hacerlo, o sólo en momentos muy puntuales.

Yo casi nunca la soltaba, casi siempre estaba enganchada al pecho y la mayoría de las veces, era así como nos quedábamos dormidas en la cama. Ella tiene su minicuna pegadita a nuestra cama, y en algunas ocasiones la usa. Se la ve también muy a gusto en ella, siempre cerca de mi, pero lo cierto es que la mayoría de las ocasiones duerme en nuestra cama. Es una delicia. Y por qué no decirlo, una comodidad para mi al darle el pecho.

El caso es que todo el mundo me decía, "no la cojas tanto, no la acuestes contigo, no hagas tal o cual cosa... con lo buena que es y la vas a malacostumbrar tú". Dichosa palabrita, "malacostumbrar". Pero ¿qué sabrán los demás cuáles son las buenas costumbres en mi casa?. En mi casa es una buena costumbre dormir todos juntitos en la cama, darnos calor, afecto, consuelo y mucho amor. Y creo que a Paula también se lo parece.

Tiene su habitación, la que por cierto nos encanta y que hicimos y decoramos con mucho amor, la usamos para cambiarle, vestirle, jugar, darle el pecho, etc. Pero por la noche, nos gusta más estar juntos. Y de momento así será.

Es muy bonito. Se lo recomiendo a todo el que tenga un bebé. Así el tiempo que disfrutas de ellos se alarga también durante las horas nocturnas. Para dudas o miedos que puedan surgir ante el colecho, recomiendo el libro "Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho" del Dr. James J. McKenna, director del Laboratorio del Comportamiento del Sueño Maternoinfantil de la Universidad de Notre Dame. Una manera muy amena e interesante de documentarnos con precisión y exhaustividad y de despojarnos de prejuicios impuestos por una sociedad que desaconseja el colecho con argumentos poco científicos y fiables.


También nos muestra las ventajas del colecho para los bebés y la lactancia.


De esta maravillosa guía extraigo y resumo algunas normas para practicar colecho de forma segura. 


LO QUE SIEMPRE DEBE HACER:


- Asegúrese de que el bebé duerme sobre una superficie limpia, firme y que no esté acolchada.
- El entorno de su bebé debe estar siempre libre de humo. El bebé no debe dormir en la misma cama que un progenitor que fume (da igual dónde).
- Coloque a su bebé boca arriba para dormir.


LO QUE NUNCA DEBE HACER:


- Compartir cama si alguno de los padres ha consumido alguna sustancia que cause alteración de la conciencia o somnolencia.
- Compartir cama si alguno de los padres está enfermo o agotado, hasta el punto de no poder responder al bebé.
- Compartir cama si existe algún espacio entre la cama y la pared donde el bebé podría caer y quedar atrapado.
- Compartir cama si la persona que duerme junto al bebé es considerablemente obesa.
- Compartir cama si los hermanos mayores que no entiendan el riesgo de asfixia, duermen en la misma cama que los bebés menores de un año.
- Compartir cama si algún animal compartirá la cama con el bebé.
- Dejar a un bebé en la cama de un adulto sólo y sin supervisión.
- Utilizar ropa de cama gruesa.
- Dejar que algo cubra la cabeza o cara del bebé.
- Vestir a su bebé con demasiada ropa.
- Dejarse suelto el cabello largo o utilizar pijamas o camisones con cuerdas o lazos.


Para terminar dejo aquí este vídeo que he encontrado que es una dulzura. Si después de verlo, alguien me dice que no le han entrado ganas de mandar todas las normas al carajo y compartir la cama con su bebé, seguro me está mintiendo.
¡A colechar y a disfrutarlo!



¿Será cosa de la teta?

¿Será cosa de la teta que mi bebé ha pasado sin pena ni gloria por los virus y bacterias de toda la familia?.

El papá, que desde que Paula tenía un mes va de catarro en catarro y de gripe en gripe y tiro porque me toca, siendo cada vez más fuertes. Y la última, una infección de oídos y garganta interesante.

La tía (mi hermana) y prima (mi sobrina), con infección de garganta y fiebre desde hace dos semanas pasando bastante tiempo con nosotras. De ellas pasó a mi, y he tenido hasta hace unos días la garganta muy malita, aunque en mi caso no ha llegado a tanto. He llegado a estar muy preocupada pensando que le podía pasar a mi pequeña lo que fuera que me tenía tan mala y que hacía que me doliese todo el cuerpo... Pero no!, hemos conseguido mantener a los bichitos a raya!.

En fin, que mi gordita ha estado rodeada por todas partes. Porque aunque quieras protegerla, no puedes evitar que la toquen, o que respire el mismo aire que los demás; pero toquemos madera, ella ni se ha inmutado...

Y, digo yo... ¿Será cosa de que está tan protegida con las defensas que toma del pecho que no hay virus ni bacteria contra los que no pueda luchar mi niña?... Pues la verdad, me gusta pensar que sí!!


Me gusta pensar que soy capaz de crear algo tan bueno como la mejor de las medicinas, que hace a mi bebé la niña más sana y más fuerte de la familia!!!





Volvamos a la cultura de la Lactancia Materna. Por amor, por salud para el bebé y para nosotras, por ser más ecológica y en definitiva por un mundo un poco mejor.




El Villano Estivill ataca de nuevo!

Hace no muchos días hizo su aparición en el programa de Ana Rosa Quintana el Dr. Estivill, presentando su nuevo libro para enseñar a dormir a los niños.

Y digo yo; este señor no ha ganado suficiente dinero ya, y no ha hecho suficiente daño ya con su libro "Duérmete niño", que ahora nos tiene que presentar la segunda parte de la saga "¡A dormir!", y hay que fijarse en el detalle, ya el título va entre admiraciones... En fin...

Cuando salió en el programa, lo primero que me apeteció es escribir sobre ello en el blog. Después, me prometí a mi misma que no escribiría sobre eso, pues no quería dedicarle ni un segundo de mi tiempo, ni mi energía a este señor. Pero no lo puedo evitar, lo siento. No me extenderé mucho en hablar ni de su método, ni de él, porque hay poco que no se haya dicho ya. De hecho, he leído artículos magníficos en varios blogs de otras mamás, ejemplo de ello la extraordinaria carta al Dr. Estivill del blog "Mimos y teta"; de la cual dejo el enlace. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice y no se puede añadir mucho más.

Pero sí quería hacer un inciso, y es que por favor, cuando oigamos hablar de cualquier tema que nos interese, y más, si es de un tema importante como este, tenemos que aprender a distinguir la información seria y rigurosa de la que no lo es.

No se puede salir en televisión afirmando que hay estudios que han demostrado que los niños que duermen con sus padres tienen mayor probabilidad de sufrir muerte súbita y quedarse tan ancho! Y por favor, Ana Rosa, se supone que eres periodista, ¿te parece serio que se lancen afirmaciones como esa y muchas otras que lanzó, sin citar ningún estudio, ningún autor, ni nada de nada?. Y no los citó sencillamente porque NO EXISTEN. Porque es mentira.

Pero lo que sí existe es un señor que se llama James J. McKenna, director del Laboratorio del Comportamiento del Sueño Maternoinfantil en la Universidad de Notre Dame, en Indiana, Estados Unidos. A su formación como antropólogo, al profundo conocimiento de la maternidad y la crianza de los hijos en las distintas culturas humanas, ha unido décadas de trabajo en el laboratorio del sueño. Cientos de madres e hijos han dormido en sus instalaciones, cubiertos de cables y filmados con cámaras de infrarrojos mientras se analizaba su electroencefalograma, su frecuencia cardíaca y respiratoria, las fases de su sueño y el número de despertares. Fruto de ese intenso trabajo, han sido numerosas publicaciones científicas, por desgracia poco accesibles al público en general como nosotros (que no debería ser así para el Dr. Estivill); pero por fin lanzó un libro de divulgación fácil de entender, bonito y muy interesante para los papás y todo aquel que esté interesado en el tema. Es un libro escrito especialmente para padres. "Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho".

Me pregunto para qué llevará este señor dedicando décadas de su vida a estudiar el sueño maternoinfantil, si en cualquier momento puede aparecer cualquiera en un medio televisivo accesible a millones de personas, de papás y de mamás y decir lo que le apetezca, y posteriormente vender millones de sus libros, basados en ¿ningún estudio científico?.

Simplemente, desde aquí quiero decir, que hay que ser más cuidadosos con lo que leemos, y a lo que damos credibilidad. Y aprender cuándo una información es rigurosa y se basa en investigaciones, y cuándo se basa en charlatanería y palabrería fácil.

Me gustaría añadir que el libro citado, del Dr. James J. McKenna, lleva un prólogo escrito por el Dr. Carlos González, Rosa Jové, Meredith Small y algún otro, que no tiene desperdicio. Todas estas personas son también conocedoras del sueño infantil y como ejemplo, Rosa Jové ha escrito "Dormir sin Lágrimas", un libro también muy interesante que nos enseña cómo evoluciona con los años el sueño de los niños. Muy bueno y accesible a todos los públicos.

Por favor Ana Rosa! Entrevista a Rosa Jové sobre su libro, al menos que los padres que ven ese programa tengan dos alternativas.

Rosa Jové sálvanos del villano Estivill!


Y para acabar y paliar un poco mi cabreo, dejo un fragmento de la serie Modern Family que me hizo mucha gracia en su día, que tiene que ver con el tema. No lo he encontrado en castellano y lo he transcrito debajo del vídeo tanto al inglés como al español. Es por intentar darle un toque de humor al asunto.



 
No te enfades.
Sólo me levanté a cambiarla.

Bueno, Mitchell realmente lo que quiere es 'Ferberizar' al bebé.

Ferberizar, es un método
de conseguir que el bebé duerma
toda la noche por sí mismo...
básicamente, consiste en dejarle
llorar hasta quedarse dormido.

Tortura.
No es tortura, Cam.

Es duro para una persona
que odia escuchar sufrir
a otra persona.

[Sollozando]
[Lily llorando en el monitor]

[Mitchell]
O dos personas sufren.

[Lamentos]
[Continúa llorando]
Don't be mad.
I just got up to change her.

Well, Mitchell really wanted
to Ferberize the baby.

Ferberize. It is a method
of getting the baby to sleep
through the night...
by, yes, basically letting her
cry herself to sleep.

Torture.
It's not torture, Cam.

It's just hard if you happen to
be a person who hates to hear
another person suffer.

[Sobbing]
[Lily Crying On Monitor]

[Mitchell]
Or two people suffer.

[Wailing]
[Crying Continues]

Educación emocional en el útero- Redes

Siempre que puedo veo el programa Redes, suele tratar temas que me interesan mucho. El que adjunto a continuación se llama "Educación emocional desde el útero materno". Lo emitieron en el mes de Marzo y me pareció buenísimo.

Según el prestigioso médico obstetra francés Michel Odent, las mayores atenciones a la embarazada deberían centrarse en su salud emocional. Aquí nos enseñan entre otras cosas cómo el nivel de cortisol en la madre (la hormona del estrés) puede atravesar la placenta y afectar al bebé; cómo el estrés en el momento del parto puede afectar a la vida futura.

En definitiva, incide en la importancia de cuidar el estado emocional de la mamá y el bebé, desde sus primeros momentos, y de las consecuencias de no hacerlo.

Deberíamos pararnos un momento a pensar qué es lo verdaderamente importante en nuestras vidas y qué necesitamos de verdad para ser felices y hacer felices a los nuestros. Deberíamos parar un momento la rueda a la que nos subimos hace tiempo y que nos lleva a una vida de estrés y consumo, y aprender a disfrutar de algo tan maravilloso como el embarazo y la crianza, pero disfrutarlo de verdad, cada momento y cada detalle, y ponerlo en la parte más alta de nuestras prioridades. Será en beneficio de nuestros pequeños y por tanto en beneficio de un futuro mejor.

Merece la pena verlo.





Maldita bilirrubina

Sí, maldita bilirrubina. Eso es lo único que pienso cada vez que me acuerdo de esos tres días que mi ratoncita tuvo que pasar ingresada en neonatos con su lamparita encima como si tomara el sol en Ibiza.

Voy a hacer primero un pequeño resumen para explicar de qué va todo esto, por si pudiera ayudar a alguien, y después contaré cómo lo vivimos nosotros y como procedieron en el hospital en nuestro caso.

La ictericia del recién nacido es el color un poco amarillento de la piel que se les suele poner los primeros días después del nacimiento causado por el exceso de bilirrubina y que en la gran mayoría de los casos no conlleva ninguna gravedad. La bilirrubina es la sustancia que se produce en el organismo por la descomposición normal de los glóbulos rojos, que en los recién nacidos se produce más al haber mayor renovación que en los adultos.

Pero lo que no es tan sabido, es el hecho de, que el hígado tarde un tiempo en funcionar al cien por cien no es tanto un fallo, si no que tiene su explicación. La bilirrubina es mala para el adulto, pero actúa como antioxidante en el recién nacido. Estar un poco amarillito aunque no en exceso, no es malo para el bebé.

Esta información, que no es tan usual encontrar cuando se busca documentación sobre este tema, la he extraído del libro del reconocido pediatra Carlos González, "Un regalo para toda la vida". Aquí nos explica que lo que llaman la "ictericia de la lactancia" (debido a que la leche materna que es muy sabia, contiene una sustancia que favorece la desconjugación de la bilirrubina en el intestino, y por tanto la aumenta) debería ser en realidad "ictericia por falta de lactancia". En los bebés que se alimentan con pecho, la ictericia dura por esa razón un poco más que en los que se alimentan con biberón; pero en la mayoría de los casos no hay que hacer nada, excepto dar el pecho, dar el pecho y volver a dar el pecho, para que el bebé elimine la bilirrubina por las heces.

Pero también hay otras posibles causas de la bilirrubina alta en el recién nacido, aunque más inusuales, como problemas de RH y del grupo sanguíneo, problemas del hígado, infecciones,... Los pediatras observarán al bebé y deberán ser los encargados de determinar si hay o no un problema. Como los bebés se van tan pronto a casa, también las mamás y papás debemos observar si en los primeros días nuestro bebé se va poniendo más amarillito.

Si consideran que los niveles son muy altos, tendrán que recibir tratamiento que suele ser la exposición a una lámpara de fototerapia 24 horas que actúa sobre la piel destruyendo la bilirrubina.


Según el Dr. González, no es necesario ingresar en la Unidad de Neonatos para recibir este tratamiento, se puede y se debe llevar a cabo en la habitación junto a la mamá, ya que es muy necesario que tome pecho muy a menudo. El Doctor nos anima a que insistamos para que nos lo permitan.

Nosotros no lo sabíamos. Y nos hubiera gustado saberlo.

Cuando estás esperando la noticia de que puedes irte a tu casa a empezar una nueva vida con tu bebé, pero cuando viene la pediatra lo que te dice es que tú te vas, pero tu bebé se queda ingresada, y que tú, no sólo no te puedes quedar a su lado, si no que además sólo la puedes ver cada tres horas por el día, y nada por la noche, se te parte el alma. No había consuelo para mi. Sólo podía llorar. 

Los tres días que finalmente Paula pasó ingresada con la dichosa lamparita, porque en un principio no nos dijeron cuánto tiempo sería, fueron horribles. Yo tenía unos dolores insoportables en la zona de los puntos que no hacían más que empeorar con el ajetreo de pasar todo el día entero caminando por el hospital como alma en pena, "malcomiendo" y desesperada sin poder parar de llorar pensando en que otra vez iba a llegar la noche y tendría que dejarla allí, en su cunita de cristal, con el antifaz en los ojos y sin mis brazos, mis caricias, el pecho...

No quiero extenderme demasiado en este dolor, que probablemente mucha gente no entienda. Sólo quería hacer este post para dar un poco de información sobre esto y a ver si empezamos a ser muchos papás los que saben que no es necesario separar a los bebés de sus mamás, algo que puede tener muchas consecuencias para ellos; y cuando seamos muchos los que reivindiquemos lo que parece más normal, a lo mejor empiezan a cambiar las cosas.

Pataditas de verdad


Burbujita nos saluda y desde su pequeño entorno nos dice que todo vá bien. 

(Espera a que carge el video....y pulsa Play)

 
(Video grabado el 20 Septiembre de 2011)

Ilusiones

 Vemos en el video a Lily, una peque a la que le queda una semanita para cumplir los 6 añitos. ¿Querrá Lily abrir sus regalos por anticipado?.... Está claro que SI.

Su madre la graba, la sorpresa merecerá la pena... La cria abre con sombro una mochila rosa, repleta de regalos... casi todo es de la marca Disney.... todo para la princesa de la casa....

Lily, hay algún sitio donde llevarías tus regalos?
Algún sitio al que te los llevarías puestos?

La niña no lo duda : SI, responde. A Disneyland. 

Y es ahora cuando la madre le dá la gran noticia... el resto mejor verlo... sin palabras...


 

¿Hay algo mas grande que la ilusión de un niño?
 

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