El mar, San Juan, un aniversario y un cumple...

Ya se ha convertido casi casi en un clásico... Los últimos días de Junio, con la excusa de tener muchas cosas que celebrar y por ser unos días perfectos en cuanto a temperatura y gente en las playas se refiere, aterrizamos allá por La Vila Joiosa y pasamos unos días de relax y playita estupendos.

Este año,  con la pequeñita, han sido si cabe, mejores aún. Nos has regalado unos días llenos de risas, juegos, castillos de arena y chapoteos en el agua.

Se nota que has disfrutado, y nosotros contigo. Gracias por enseñarnos tanto, por demostrarnos y hacer que no olvidemos lo que verdaderamente importa, lo bonito y placentero de las pequeñas cosas...


De una tarde en el parque con el tobogán.

















De deleitarse mirando una gran luna en la noche de San Juan al calor de las primeras hogueras.

















De un chocolate con churros a media tarde.






De una buena sesión de saltos en la cama gigante.


De un baño refrescante con mamá, disfrutando de la brisa a la orillita del mar.











De una buena comilona en la mejor compañía.





Del cosquilleo al sentir la arenita en nuestros pies.




De la celebración del cumple de papá... ¡Nos ponemos guapas y nos vamos de paseo nocturno por Altea!








Fotografía



 Disfrutarse mamá, papá y la gordi 24 horas al día no tiene precio! ¡FELIZ CUMPLEAÑOS PAPI!            










 Un gran baño en la pisci de mayores!



Y tantos y tantos momentos...


Ha sido emocionante, intenso y agotador para ti mi niña, con tantas emociones...


Cada día aprendo de ti, y contigo Paula. Me enseñas a no olvidar que hay que disfrutar a tope cada momento, cada segundo y en cualquier lugar.

En tu compañía las vacaciones han adquirido otro sentido, y has hecho que papá y yo nos repitamos sin cesar, que todo esfuerzo merece la pena. Pero tú, con tu alegría y el entusiasmo que le pones a tus días y a cada cosa que haces y que descubres, nos muestras que sólo necesitas de nosotros a tu lado para ser feliz y crecer con esa gran sonrisa.

Gracias mi amor, por enseñarnos tanto y por la ilusión y alegría de la que contagias a todo el que está a tu lado.

¡Feliz Día Papá!

Este es el segundo año que Papá Burbujita y la pequeña bebé pasan juntos su Día del Padre. Pero es el primero en que Paula se entera ya de muchas cosas, que grita ¡¡papaaaaa!! a todas horas, que ya no es un bebé pegado a su mamá 24 horas y en definitiva, que disfruta como una enana jugando, mimando y queriendo a su papá.

Y en la guarde no han querido dejar pasar esta oportunidad de decirle a los papás cuánto les quieren, y para ello nuestra peque ha coloreado ella misma con sus manitas este precioso regalito que la profe después, le ha ayudado a rematar y a poner el bonito mensaje:

"Te quiero Papá".

Ella traía muuuuy bien aprendido su papel, y en cuanto vio a su papá le tendía el regalo que con tanto ahínco había hecho para él durante la última semana. Al papá se le caía la baba, y a la mamá, por qué no decirlo, también...





Y no es para menos!



Y por cuenta de la Mamá Burbujita, que tampoco ha querido dejar pasar la oportunidad de honrar a nuestro incansable Papá, que ya en su segundo curso de la escuela que empezó hace poco más de un año, ya se ha graduado con matrícula de honor, y con la ayuda y las ideas tan chulas de nuestras amigas de El Taller de Mir, le regalamos este súper llavero con un mensaje que nuestra burbujita y mamá le gritan a los cuatro vientos.

¡Ha sido todo un acierto! A papá le encantó y el encargo ha sido de lo más rápido y bien preparado! ¡Gracias chicas!. Un guiño desde aquí para vosotras.

Es precioso, y el detalle del grabado en rosa nos ha encantado!




El Amor...

Hoy es el día de los enamorados. El día del amor.

Es cursi, es consumista, es una excusa de los centros comerciales para vender más. Y en definitiva, un día como otro cualquiera para quererse, besarse, amarse y respetarse.

Pero, ¿por qué no?. ¿Por qué no aprovechar la excusa para acordarnos y pararnos a pensar en todo ese amor que vivimos día a día a nuestro alrededor?. En lo importante que es demostrarlo, disfrutarlo, compartirlo cuanto más tiempo mejor.

La verdad es que cualquier día es bueno, y hoy es tan bueno como los demás.

Hoy, mi amor, te quiero igual o más que siempre. Ahora es un amor compartido entre tres. Nos amamos con tanta fuerza, que a veces saltan chispas!.

Hemos ido evolucionando y creciendo los dos. Conociéndonos tanto, que la vida a tu lado fluye sin obstáculos, y me sorprendo a veces de lo cómplices que somos, pero habiendo siempre un hueco para las sorpresas, para la imaginación, y para los detalles inesperados.

Durante todos estos años, has sido un pilar en mi vida, que me ha dado felicidad, seguridad, alegría, algún disgusto que otro... ;-) (los dos somos fuertes y un poco tozudos...), y sobre todo, me has dado una hija que se ha convertido en el centro y la razón de ser de nuestras vidas. Ella nos complementa, nos llena y desborda lo que ya estaba lleno de amor. Nos hace conocer y compartir otro amor diferente, que tiene aún más fuerza que el que ya teníamos. Que arrasa todo lo que se ponga por delante.

Desde que nació, o mejor dicho, desde que concebimos a nuestra pequeña burbujita, cada día me sorprendes, con tu entrega a nosotras, con tu trabajo, con tus cuidados y con tus mimos. No deja de sorprenderme como has encajado y te has hecho hueco sin hacer ruido y a la perfección, en el espacio que inconscientemente Paula y yo creamos cuando nació. Un lugar en el que parecía que no cabía nadie más durante los primeros meses, pero en el que tú lograste introducirte, a veces sólo a mirar, la mayoría de las veces observando desde fuera y facilitándonos todo lo necesario para que ese puerperio fuese perfecto y no nos faltase de nada.

Y así fue. Los meses han transcurrido, y poco a poco hemos formado una familia. A veces una familia que me recuerda a una gran manada, donde compartimos todos los espacios, y todos los besos. La cama, las caricias, y en definitiva, nuestro tiempo y nuestros días.

¿Y por qué te lo digo hoy?... Porque sí. Porque es un día como otro cualquiera en el que nos hemos levantado y hemos dedicado unos minutos de ese poco tiempo del que disponemos por las mañanas para decirnos sin palabras que estamos ahí, que vamos por el mismo camino y que esperamos que esto dure y dure hasta el infinito y más allá!.

Os quiero mis amores.



Tan sólo 24 horas...

Tan sólo 24 horas tienen mis días y sinceramente, no me alcanzan para todo lo que tengo que hacer...

Y digo "lo que tengo que hacer", porque no lo hago..., porque quiero pero acabo por no hacerlo...

El blog me reclama, me reclamo yo misma a través de él, y no veo el segundo adecuado para sentarme a escribir. Y es que ha llegado un momento, después de más de un año de su inauguración, que se ha convertido en una necesidad para mi. Siempre me gustó mucho escribir, pero en este espacio he encontrado el modo y la mejor vía de hacerlo de manera bonita, original y compartiendo.

Compartiendo con otros blogs amigos, y con gente anónima que a pesar de ello te hacen llegar todo el cariño, a través de sus frases o sólo de su visita. Cuando me siento a leer y escribir, es como si me metiese dentro de una pequeña habitación, que queda con la puerta abierta para dejar pasar a todo el que se asoma y le gusta lo que hay dentro.

Siento paz, mucho amor y satisfacción al sentarme en esta habitación a contar y expresar todo lo que aquí está quedando plasmado. Es una habitación cálida, azul, y decorada con todo lo que más me gusta del mundo. No son objetos, son personas, son historias, palabras que a veces rebusco en lo más hondo de mí, pero que otras veces salen solas y casi sin pedir permiso. Me siento relajada y plena. Me siento mejor y quiero que esta o estas historias sigan contándose.

Ahora que desde el día de Reyes, el blog se me hizo palpable a través del regalo del Papá Burbujita, lo siento más real que nunca y siento un orgullo especial al verlo convertido en libro, que enseñaremos a Paula en cuanto tenga ganas de verlo. Ella al fin y al cabo, es el impulso y la fuerza de todo esto.

Lloré como una magdalena cuando lo tuve en mis manos. Fue muy bonito. Lo leía como si lo hubiese escrito otro, y me emocionaba con cada palabra como si no las hubiese leído antes. Lloré sobre todo con esa dedicatoria que Papá Burbujita, como editor del libro nos regalaba en la primera hoja a la Mamá y a la pequeña Burbujita...

"Me gusta pensar que éste, que es hoy tu regalo, será en un día no tan lejano un regalo para Paula. Ansioso, espero escuchar a nuestra pequeña decir... Mami, cuéntame un cuento".

Tengo más ganas que nunca de escribir, tengo más ideas que nunca, más entradas en la cabeza, más risas, penurias, ideas, artículos que compartir, que nunca.... Pero tengo MENOS TIEMPO que nunca antes...

Paula está en un momento precioso. Cualquiera que ya haya  pasado por esto sabe que es verdad, y que no estoy cegada por el amor materno que ve en cada etapa, la más bonita y maravillosa de todas las etapas que vivirá su retoño. Ahora cada día me descubre y se descubre algo nuevo, y es literal, porque llevamos unas semanas que el papi y yo nos miramos ante cada cosa, diciéndonos "pero tú la habías visto hacer esto antes???"...

No puedo ni quiero perderme ni un segundo de sus días. Ya me pierdo bastantes mientras trabajo... Y cuando llegamos a casa, se nos van las pocas horas entre tetas, canciones, juegos, baños y correteos por el salón, (de mamá encorvada con la pequeña intentando dar sus primeros pasos con más pena que gloria y algún que otro coscorrón que ya ha caído...).

No lo voy a negar. Es agotador. Maravilloso, pero agotador. Empieza a reivindicar con fuerza su libertad, su capacidad de hacer todo sola, de arrastrarse sola, de comer sola, de trepar sola, de ¡caer! sola... Y yo intento y casi siempre consigo, no frenar esos pasos, dejar que se sienta autónoma y libre, que investigue y descubra el mundo desde su prisma. Esto deja a la madre asustadiza, primeriza e hiper-protectora que soy, en un lugar que al final del día hay que recoger en pedazos.

Pero sé que todo pasa, que al final logras organizarte de mejor manera, que los primeros pasos se convierten en los segundos, y los segundos en los terceros... y en los enésimos... Y dejas de ver tantos peligros alrededor, y los ratos de juegos los vas solapando con ratos para ti. Y tu bebé se va haciendo más mayor y las necesidades evolucionan y cambian.

Y sobre todo, que nos vamos adaptando a cada etapa, y el tiempo dejará de ser mi enemigo. Estoy segura de ello.




El Primer Cumpleaños de Paula

Hoy es el cumpleaños de mi princesa. Hoy hace un año que celebrábamos tu llegada mi amor. Aunque mami lleva desde ayer rememorando casi minuto a minuto cómo se desarrolló todo, con mucha alegría y también con nostalgia. Y es que parece que tu cumpleaños hubiese empezado ayer, momento en el que hace un año marchábamos camino del hospital porque empezaban los primeros síntomas que nos anunciaban tu llegada.

Recuerdo con nitidez y como si fuese ayer, el miedo que sentía porque tú pudieses no estar bien, la alegría y los nervios al pensar que por fin te iba a tener entre mis brazos, la incertidumbre, la emoción, la espera de papá en la salita mientras me exploraban, las llamadas a la familia, los nervios y el sueño que traían entrando por la puerta de la habitación que enseguida nos asignaron!.

Durante un día entero, con sus 24 horas una detrás de otra... permanecimos esperándote, mientras a ratos, una máquina nos devolvía los latidos de tu corazón y nos informaba de tu bienestar. Lo recuerdo todo como en un sueño, con mucho cariño y el calor de la familia y sobre todo de papá.

Ahora, y a toro pasado, sé que hubo cosas mejorables, y cosas que a día de hoy con lo que sé y después de lo vivido, haría de otro modo. Pero no es el momento ni la entrada para exponerlo. Esa es otra historia, y será contada en otro momento y en otro post.

El balance es excepcional, hubo cariño, mucho cariño, de la familia y también de casi todos los profesionales que nos acompañaban, nervios, dolor, risas, miedo, alegría, y POR FIN, LLEGASTE TÚ. Y a partir de ahí todo cambió de repente. Como si el mundo se hubiese detenido en ese momento, y mi vida y la de papá empezaran de nuevo. Empezaba una nueva vida contigo Paula. Tan chiquitita y mirándome con esa sonrisita que esbozó tu boquita al levantar los ojos mientras trepabas por el pecho de mamá.

De alguna forma, siento que también es mi cumpleaños... No por robarte el protagonismo, ni mucho menos. Es sólo que marcaste un antes y un después en mi vida. Un nuevo comienzo. Al fin y al cabo te siento como parte de mi. Una parte de mi que se escapó desde la barriguita hace hoy justo un año y que se va haciendo grande y mayor más rápido de lo que me da tiempo a digerir.

Cada día de este año ha sido maravilloso a tu lado mi amor. Todo un derroche de amor, brazos, abrazos, besos, teta, leche, risas, lágrimas, sueños compartidos, canciones, y un millón de momentos que ocuparían todo el espacio que existe en internet.

Por todos esos momentos que hemos compartido contigo mi pequeña gran Burbujita, papá y yo, quiero dedicar esta entrada y la que recupero de la memoria y que copio a continuación, en la que relataba tu Bienvenida a nuestro mundo!.

TE QUIERO CON TODA MI ALMA HOY Y TODOS LOS DÍAS Y AÑOS QUE ESTÁN POR VENIR.

 BIENVENIDA A NUESTRO MUNDO PAULA (PUBLICADO 20 DE ABRIL DE 2012)

29 de Noviembre de 2011

A las 00:58 horas.

Tan chiquitita... Y eras la cosa más bonita que he visto jamás. De repente ya no estabas dentro de mi tripita, estabas encima. Todavía unidas por el cordón. No te veía la carita, te veía tu cabecita y el cuerpo todo blanquito...

Que emoción tan grande, desde el minuto uno en que te ví, sentí que mi vida había cambiado, pero no te imaginas cuánto! Es como si de repente hubiese dejado de ser quién era y me hubiese convertido en la mamá de Paula, y todo adquiría un sentido diferente para mi.

Allí estábamos los tres. Mirándonos como tontos, conteniendo unas lágrimas que ahora mismo mientras escribo no puedo contener. Qué maravilla! No había nadie más allí, ni doctora, ni matrón, ni enfermeras ni nadie... Sólo los tres. Papá, tú y yo.

A los pocos minutos te llevaron a limpiarte, a realizar tu primer examen que pasaste con nota! Un 8 y un 9, toma ya!! (el famoso Apgar). Desde que naciste, ese fue el único momento en que he deseado oirte llorar. "No llora", decía yo... Y la doctora al momento me dijo "mira, no la oyes, ya está llorando". Muy bajito, eso sí, desde el primer día no te ha gustado mucho llorar; así me gusta hija, que no llores.

Enseguida te trajo en brazos la pediatra, que nos explicó que estabas perfecta y te dejaron conmigo para que Antonio el matrón, de nuevo con gran profesionalidad nos enseñara cómo teníamos que hacer para que empezases a mamar cuanto antes y vaya si querías!! abrías tu boquita todo lo que podías buscando tu leche. Que precoz mi niña.

Es como magia. Nacemos sabiendo todo lo que hay que hacer y dónde tenemos que estar. Fue como si durante millones de años te hubiesen grabado en tus genes lo que tenías que hacer.

Y entonces sucedió. Abriste tus ojazos, me miraste y te acaricié debajo de la barbilla. Y se dibujó en tu boquita la sonrisa más bonita que podré ver en mi vida, tu primera sonrisa en este mundo.


 ¡Cuánto has cambiado! Y sigues igual de bonita...

Qué vuelta más dura...

Si la marcha fue dura, la vuelta no se ha quedado atrás...

El viernes tarde, en vez de estar preparando maleta y disfrutando de mi niña toda la tarde, tal y como esperaba, tuvimos que estar de urgencias. Papá Burbujita está muy malito del estómago y no podíamos ni queríamos meternos en el fin de semana en el que se tenía que quedar a cargo de la nena, con ese malestar y esos dolores.

Pruebas, análisis y calmantes para el dolor. Nada grave de momento hasta ayer que le hacían colonoscopia. Ahora estamos a la espera de los resultados de las biopsias pero ya nos adelantan ciertas cositas como hernia de hiato, esofagitis y alguna otra cosa más que no nos gustan nada.

El fin de semana pasó tranquilo. Paula estuvo muy bien con su papi. La noche fue algo peor, parece que sí que echamos de menos a mami. Seguro que nada comparado con lo que yo la pude echar de menos... Ha sido dura la primera separación tan larga. Espero que no tenga que haber muchas hasta que vayas a la Universidad Paulita ;-)

Pero hoy la cosa se pone peor todavía. Mi sobrinita Mayte, ¿os acordáis?, la que nos acompañó a la playa, desde ayer ingresada con una apendicitis que se le ha complicado en peritonitis. Ahora mismo, mientras escribo está en quirófano. Estoy nerviosa y muy preocupada, cansada por varias noches de apenas dormir y con ganas de que todo pase y vaya bien.

Desde aquí te envío todo mi amor cariño. Tú eres fuerte y dura como una piedra... Pero sé que estás asustada y no me extraña!, pobreta mía...

Te enviamos una burbuja grande grande de amor y besos que te daremos uno tras otro en cuanto salgas de ese quirófano donde te van a quitar esa apéndice fea e infectada.

Y no puedo decir mucho más hoy. Como digo es un día duro. Las enfermedades y operaciones en los niños son difíciles. Cuesta aguantar el tipo viéndoles asustados e inseguros sin saber muy bien lo que les pasa ni lo que les va a pasar... Mañana más y mejor, ¡espero!

Me voy de boda

Mañana se casa una amiga.

Un beso grande desde aquí Elena, que sé que me lees. Fuera nervios para mañana, y disfruta mucho el día, que te aseguro yo que se puede, y se puede pasar en grande!.

La boda es en Vigo, en Galicia. Finalmente y después de darle más de mil vueltas, voy yo sola. Y es que después del verano, la excedencia que disfruté con su consiguiente ausencia de sueldo, el inicio de la guarde y sus gastos, el coche y mil recibos que se juntan todos en un mismo mes... ha sido imposible que podamos ir todos.

Ni qué decir tiene que es un momento especial y por eso quiero estar allí. Pero es la primera vez que mi pequeña y yo nos vamos a separar una noche. Sé que estará con su padre, que va a estar bien no, fenomenal!, que se lo pasan en grande juntos y se adoran... Pero es inevitable pensar y pensar en si me echará de menos, si lo pasará mal, si le subirá fiebre... porque tiene un poco de faringitis... Sólo es un día. Me voy el Sábado por la mañana y vuelvo el Domingo, pero sé que para determinadas cosas puede ser mucho tiempo.

¿Qué pensará cuando llegue la noche y vea que no estoy yo a su lado en la cama?...

No sé si es normal tener tantas dudas, no sé si es normal pensar que no lo estoy haciendo bien como madre... No lo sé, pero es así como me siento. Siento que le estoy fallando.

He hecho lo que creía lo mejor para todos. Espero no haberme equivocado.

Mi pequeña te voy a echar tanto de menos... Sé que tú también a mi, a tu tetita, a mis brazos y mis besos... Papi te cuidará como siempre y estarás genial seguro. Y el reencuentro... Uffff, prepárate porque no sabes los besos que te voy a dar!

Entre recuerdos...

Llevo una semana algo nostálgica. Debe influir lo rápido que hemos pasado, sin tregua y sin previo aviso del calor sofocante al fresquete y lluvia tan típicos del otoño, que sin dejar de ser tan necesario, me ha pillado un poco desprevenida.

Desprevenida yo, y desprevenida también mi pequeña ante un virus malvado que ha llegado a nuestro pueblo, llenándolo todo de vómitos y dolores de tripita. Eso sí, tenemos a la teta de nuestro lado, que es lo único que podrá ingerir la gordi estos días. Así que, ¡de esta salimos rápido, seguro!.

Le sumamos el primer cumpleaños de nuestro querido Burbujita, tú y yo. Y me ha dado por echar la vista atrás, llenándome de nostalgia con los buenos recuerdos que con tanto acierto, hemos dejado aquí plasmados para la posteridad.

En fin, todas estas cosas y ninguna en especial, lo tiñen todo de un matiz nostálgico, que si bien no me desagrada del todo, hace que me pase el día rememorando momentos vividos, leyendo antiguas entradas, mirando y recreándome en fotos de los primeros días e incluso de antes!.

¿Por qué se me llenan los ojos de lágrimas cuando leo los comienzos de nuestro espacio azul y de paz?. 

Porque se inició cuando empezábamos a ser conscientes de que ya éramos uno más, porque creció de la mano de Paula, a la vez que nosotros crecíamos como padres, cuando había tanta alegría como miedo en nuestras vidas. 

Y crece y crece, y se hace cada vez más maduro, con más conocimientos, tiene más amigos, ¿algún enemigo?, alguno tiene por ahí disfrazado de doctor... Pero lo que más crece cada día son las ganas de continuar, de contar, de aprender con los que seguimos y nos siguen. 

Porque, amigos... esto engancha. ¡Como dar la teta!, cuando empiezas no quieres parar...

Todo empezaba un 21 de Septiembre de 2012, cuando el Papá Burbujita me presentaba y daba la bienvenida a lo que sería Burbujita, tú y yo, dándome paso para que yo hiciera Mis inicios como bloguera y como mamá. Estábamos muy ilusionados con todo lo que tenía que ver con el embarazo y la llegada del bebé. Le hicimos un árbol que ni en los mejores momentos de Bricomanía..., y lo contábamos orgullosos. Comenzaron las clases de preparación al parto. La barriguita empezaba a pesar y cada vez se hacía más largo el camino y el día en el trabajo. La baja se hacía esperar...  Mientras tanto Paula nos saludaba desde su pequeño entorno con pataditas en directo. Nos disfrazamos en Halloween y fuimos la familia calabaza, contábamos los días que faltaban, y ¡terminamos su habitación! (usada mucho de día y "0" de noche, je je je). Pero eso en ese momento ni lo pensábamos... Daba igual... era su espacio y lo hacíamos con todo el amor y todo el cariño que nos desbordaba.

Y con eso acababa ese primer bloque. Ha sido un breve resumen de todo lo que fue el embarazo en nuestro blog. Luego llegó el parón. Paula llegó un poco antes de lo previsto y cuando volvimos a casa con ella, no había tiempo ni pensamiento para nada más... 

Pero pronto regresamos con más fuerza si cabe, contando cada uno nuestra propia versión de cómo fue la llegada de Paula. Mamá Burbujita lo contaba desde su perspectiva, y Papá Burbujita lo vio desde otro prisma que pude descubrir leyendo sus entradas. Le dábamos la bienvenida a este mundo a nuestra pequeña. También ha habido algunos malos tragos. Hemos despotricado y nos hemos indignado con nuestro archi-conocido Dr. Estivill

Y llegamos al medio año de la Burbujita, y Papá y Mamá volvieron a contar cada uno qué había significado para ellos estos seis meses. Nuestro bebé adquiría sus propios hábitos de sueño, que los tres compartimos y disfrutamos. Llegó uno de los momentos más tristes que hemos vivido en el blog, con la incorporación al trabajo y el comienzo de la guardería. Hemos celebrado el Día Mundial del Sueño Feliz ¡con un montón de amigos!. Nos dieron ¡nuestro primer premio a los Papás Burbujitos! que ha venido seguido de algunos otros... Algún susto que otro con la caída de la cama. Otro gran día para celebrar con amigas y amigos blogueros, el Día Mundial de la Lactancia Materna. Llegaron las vacaciones y a la vuelta y sin darnos cuenta...

¡ESTÁBAMOS INICIANDO UN NUEVO AÑO EN LA RED!


Este ha sido mi pequeño homenaje al año transcurrido, sin duda lleno de amor, teta, besos, brazos y mucha alegría!



Pa, pa, pa, pa...

Paula ya lleva bastante tiempo balbuceando como loca y hace poco más de un mes que parece responder cuando oye su nombre. Creo que ya sabe que cuando decimos Paula nos referimos a ella... porque cuando le llamamos por su nombre nos mira y sonríe. Aunque también muchas veces le llamamos "bebé" o "gordi" o incluso "Pauliquiqui"... je je je.

Desde aproximadamente los dos meses, los bebés empiezan a darse cuenta que esos ruiditos y gorgojeos que oyen de vez en cuando, ¡los emiten ellos mismos! Y comienzan a interactuar y a jugar con ellos. Llegan los ajos, y sonidos sobre todo vocálicos. Recuerdo los primeros ajos de la gordita! Qué delicia... Hasta logramos una vez cazar uno en vídeo...

Es bueno y muy divertido hablarles, responder a sus sonidos, cantarles, y jugar con los sonidos y las palabras. Son los inicios de la comunicación. Además para ellos es la manera de aprender el lenguaje, y no sólo el lenguaje, casi todo en general. Emiten un sonido o una conducta y ven nuestras reacciones y las del entorno, y dependiendo de las consecuencias, actuarán de una manera u otra en el futuro. Es lo que se llama aprendizaje por ensayo y error.

Digo por casualidad: "ga...", y mamá se ríe, acerca su cara a la nuestra, nos besa, y repite una y otra vez, "ga, ga, ga... ajooo". ¡Qué divertido!, ¡Uy!, me ha salido otra vez ese sonido parecido a "ga"! Y a mami parece que le encanta!, se pone como loca de contenta y nos besa y abraza y hasta parece que canta... ¡Qué diver...!

A partir de los seis meses ya es otro cantar... Empiezan a tomar más control de su aparato fonador o del habla y comienzan a repetir sus ruiditos, a emitir sílabas con consonante y vocal. Les es muy divertido repetir todo el rato la misma sílaba y experimentar con sus sonidos.

¡Y en estas estamos! Ayer por primera vez, Paula parecía muy concentrada colocando su boquita como una "viejita", con los labios hacia dentro, y de repente comenzó a repetir sin cesar: "pa pa pa pa pa...".  

Claro, al Papá casi le dá algo, y por qué no decirlo, a la mamá también! Parecíamos dos tontos delante de ella, imitando su boquita y sus sílabas, besándola y señalando a su papi y diciéndole que aquí estaba él, dispuesto a venir desde cualquier parte del mundo en la que se encuentre, en respuesta a esas maravillosas palabras!



Y a partir de ahí, a ella le hacía gracia que repitiésemos con ella sin cesar el pa, pa, pa, pa y cada vez que se lo decíamos, colocaba su boquita, y ¡a decir papá como si no hubiese un mañana... ja ja ja!

El lenguaje se aprende por imitación. Por eso, es muy importante que estimulemos al bebé, hablar con ellos, de forma suave, pausada y con calma. Según vayamos repitiéndole palabras y señalando o indicando con nuestros actos a lo que se refieren, ellos lo irán relacionando. Es como un juego para ellos, y también para nosotros, y una etapa muy bonita que hay que disfrutar al máximo!



Miércoles Mudo: Pies Mudos

Juegos de pie a mediodía en la siesta.

Miércoles Mudo: Al agua patito


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